El Gobierno de Estados Unidos actualizó sus recomendaciones de viaje hacia Bolivia, fijando pautas diferenciadas según la región. El nivel más riguroso apunta a la provincia Chapare, destino al que aconsejó no viajar, mientras que para la ciudad de El Alto instó a mantener una mayor precaución ante la comisión de delitos.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la advertencia sobre el Chapare obedece a riesgos vinculados con hechos de violencia, actividades relacionadas con el narcotráfico y una escasa presencia de fuerzas de seguridad. Por estos motivos, la zona fue clasificada en el nivel máximo de alerta, que pide evitar desplazamientos.
Las disposiciones también alcanzan al personal diplomático de Estados Unidos. En caso de requerir traslados a la región chapareña por funciones oficiales, los funcionarios deberán tramitar autorizaciones especiales de forma previa, medida que refleja la inquietud de Washington frente al panorama de seguridad en ese sector.
En cuanto a El Alto, el reporte plantea una vigilancia reforzada tras constatar robos y otros delitos menores que pueden afectar tanto a ciudadanos de ese país como a turistas. Se sugirió cuidar las pertenencias personales y esquivar escenarios que eleven la probabilidad de sufrir hechos delictivos.
Por el contrario, la sede de gobierno, La Paz, fue retirada de las zonas con restricciones específicas, marcando un cambio frente a advertencias previas motivadas por escenarios de conflictividad social.
Para el resto del territorio nacional, Washington conserva una recomendación general de cautela, advirtiendo sobre eventuales bloqueos de carreteras, manifestaciones imprevistas y actos delictivos en puntos focalizados, en especial en áreas concurridas.
Entre los consejos de seguridad emitidos, se orienta resguardar los documentos originales en sitios seguros, portar copias de identidad y sostener medidas de prevención ante posibles robos. Asimismo, se insta a no confrontar a los agresores en caso de asalto, priorizando la integridad física frente a los bienes materiales.
La revisión aclara que los riesgos no son homogéneos en el país y varían según la criminalidad, la agitación social y la capacidad de respuesta policial e institucional. Con este cuadro, el Chapare figura como el punto más observado por la diplomacia estadounidense y El Alto bajo estricto cuidado, mientras que La Paz flexibiliza su estatus en el informe oficial. (La Prensa)

