Los senadores Ernesto Suárez, Branko Marinkovic y Kathia Quiroga presentaron este miércoles un proyecto de ley enfocado en modificar el actual esquema de suministro de carburantes en el país, permitiendo una mayor participación del sector empresarial privado. La norma proyectada plantea viabilizar la importación, almacenamiento, transporte y comercialización de combustibles en Bolivia.
El objetivo central de la iniciativa legislativa apunta a incrementar el número de operadores en el mercado de hidrocarburos. Según sus impulsores, una mayor competencia podría coadyuvar a mejorar el abastecimiento y abaratar costos para los consumidores finales.
El senador Suárez detalló que la medida pretende instaurar un sistema de libre importación, retirando trabas que impiden la incursión de empresas particulares.
“Plantea abrir al mercado la libre importación, el almacenamiento, transporte y comercialización de combustibles”, afirmó el senador al explicar los alcances de la iniciativa.
Los proyectistas cuestionan la vigencia del modelo actual, en el cual el Estado asume un rol protagónico en la provisión y venta de carburantes mediante Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Argumentan que habilitar a privados para importar de manera directa reduciría la dependencia de un solo canal y daría alternativas ante la demanda del mercado interno.
Plantean rebaja del IVA al 3%
Uno de los ejes del proyecto radica en instaurar un régimen tributario especial para estas compras externas. La propuesta contempla reducir de forma temporal la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 13% al 3% para las importaciones privadas de carburantes. De acuerdo con los legisladores, este ajuste daría viabilidad económica a las operaciones y evitaría que la carga impositiva encarezca el precio final.
Los parlamentarios remarcan que, con una cantidad superior de empresas con aval para importar y vender, el mercado dispondría de una oferta más extensa y condiciones de competencia favorables a la población.
Propuesta ante el desabastecimiento
El planteamiento surge en una coyuntura marcada por dificultades para garantizar un flujo regular de combustibles en el territorio nacional, situación que ha generado preocupación en sectores como el transporte y la producción, dependientes directos de la gasolina y el diésel.
Ante esta situación, los senadores disidentes de Libre plantean modificar el esquema mediante la apertura hacia el mercado privado. Marinkovic, Suárez y Quiroga aseguran que la participación de empresas particulares puede perfilarse como una alternativa para robustecer la oferta y aminorar la dependencia del Estado.
El documento deberá ser tratado formalmente en la Asamblea Legislativa y cumplir el procedimiento constitucional para determinar su curso. Su eventual aprobación implicaría analizar impactos económicos y definir los mecanismos de fiscalización hacia las firmas privadas. Con esto, se reabre el debate en torno al rol de YPFB y la participación privada en el sector. (El Mundo)

