El verificador Joaquín Martela calificó como auténtico el audio en el que se escucha un diálogo entre el consultor argentino Fernando Cerimedo y María Elena Urquidi, esposa del presidente Rodrigo Paz. Martela aseguró haber aplicado diversos procedimientos analíticos para confirmar la identidad de los interlocutores.
De acuerdo con Martela, los registros de voz pertenecen de forma efectiva a Cerimedo y Urquidi. La grabación, hecha pública por el vicepresidente Edman Lara, desató controversia política por los temas tratados y las menciones a determinaciones sobre mandos policiales.
El especialista detalló que empleó herramientas digitales para la revisión del material y recurrió al criterio de expertos para complementar el estudio.
Según su exposición, tres lingüistas y dos peritos del ámbito audiovisual formaron parte de la evaluación. Los profesionales habrían coincidido en que las voces detectadas pertenecen a las dos personas aludidas.
“El audio que se oye a la primera dama, María Elena Urquidi, teniendo una conversación con el polémico consultor argentino Fernando Cerimedo, es verdadero”, aseveró Martela durante la presentación de sus conclusiones.
Entre los aspectos que más atención captaron figura la alusión a una eventual acción en contra del general Milko Sokol. En el diálogo se menciona el propósito de “bajarlo”, término interpretado en el ámbito político como una remoción de su puesto.
Posteriormente, Sokol fue relevado de su cargo como comandante de la Policía, hecho que intensificó el impacto del audio y generó cuestionamientos respecto a supuestas influencias en las decisiones del Ejecutivo.
La salida a la luz de este material abrió un nuevo foco de tensión política, en particular por la presencia de Cerimedo en debates sobre el entorno gubernamental, habiendo figurado con anterioridad en otras controversias vinculadas a la administración de turno.
El trabajo de Martela se enfocó en corroborar si existió manipulación, edición o una falsa atribución de las voces. Para dicho fin, además de los instrumentos informáticos, los lingüistas contrastaron patrones de habla y rasgos vocales, mientras que el equipo técnico analizó las propiedades audiovisuales.
Con base en este análisis, el verificador afirmó que los resultados avalan la autenticidad de los interlocutores.
Más allá del aspecto técnico, el contenido detonó discusiones en torno al nivel de comunicación y la presunta influencia de Cerimedo en esferas cercanas al poder, reavivando el debate sobre el papel de actores externos al aparato estatal.
No obstante, la autenticidad de las voces no establece por sí misma responsabilidades de índole legal. Cualquier posible falta o delito derivado de la conversación deberá determinarse mediante indagaciones de las autoridades competentes.
La confirmación expuesta por Martela se restringe a señalar que las voces son de Urquidi y Cerimedo, dejando el contexto integral y las derivaciones de la conversación pendientes de eventuales investigaciones complementarias. (El Mundo)

