El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, planteó al Gobierno nacional la suspensión temporal del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Transacciones (IT) aplicados al diésel importado y comercializado en el país. La iniciativa contempla un plazo inicial de 90 días con el objetivo de amortiguar el impacto del nuevo valor del carburante en la economía familiar.
La propuesta fue difundida este lunes a través de las redes sociales de la autoridad departamental, en un contexto marcado por la inquietud que genera el retiro de la subvención al combustible sobre el transporte, los costos operativos de producción y los precios al consumidor.
Velasco explicó que el alivio impositivo transitorio funcionaría como un periodo puente mientras las diferentes actividades económicas asimilan la nueva estructura tarifaria. Según detalló, prescindir provisionalmente de ambos tributos reduciría el precio final de venta y contendría los efectos derivados de la modificación en la política de subsidios.
“Hay una medida inmediata que el Gobierno Nacional puede tomar para reducir el impacto de la eliminación de la subvención al diésel en el bolsillo de los bolivianos: eliminar temporalmente el IVA y el IT al diésel importado y comercializado durante un periodo de emergencia de 90 días”, sostuvo Velasco.
Lapso para evaluar tarifas y subsidios específicos
El planteamiento no abarca únicamente el recorte tributario. El gobernador cruceño señaló que la ventana de tres meses permitiría a las autoridades y sectores productivos coordinar ajustes necesarios ante el encarecimiento del combustible.
Entre las tareas prioritarias para ese intervalo, mencionó la revisión de las tarifas de los pasajes y el diseño de respaldos orientados a la población más vulnerable. En esa línea, sugirió evaluar subsidios focalizados para el transporte público con el fin de evitar incrementos generalizados en desmedro de los usuarios, además de ayudar a contener presiones inflacionarias en rubros clave como el agro y la carga pesada.
Respaldo al cese de la subvención estatal
A pesar de instar a la flexibilización fiscal, la autoridad regional ratificó su respaldo a la suspensión de la subvención a los carburantes, al argumentar que la brecha entre el costo de compra internacional y el valor subsidiado en el mercado interno resultaba inviable para las arcas públicas.
“No podemos seguir comprando combustible caro para venderlo artificialmente barato. Pero también tenemos que proteger a los sectores más vulnerables durante esta transición”, afirmó.
Debido a que el IVA y el IT pertenecen al régimen impositivo del nivel central del Estado, la viabilidad de la iniciativa recae en la evaluación y determinación de las instancias del Gobierno nacional. Velasco insistió en que esta medida excepcional otorgaría un margen prudencial para que productores, transportistas y usuarios asimilen el cambio de política energética sin un choque económico abrupto.

