Desde Cochabamba, el líder del partido Libre y expresidente, Jorge Tuto Quiroga, presentó un proyecto orientado a reformar parcialmente la Constitución Política del Estado (CPE), con modificaciones planteadas en cerca de 111 artículos. La iniciativa se estructura sobre cinco ejes: economía, autonomías, administración de justicia, facultades de la Asamblea Legislativa y digitalización.
Durante la exposición, Quiroga exhortó a no desaprovechar lo que calificó como una “oportunidad histórica”, argumentando que la coyuntura económica y energética de Bolivia exige ajustar la Carta Magna. El exmandatario aclaró que, al tratarse de un ajuste parcial y no de una modificación total —lo cual demandaría una Asamblea Constituyente—, el trámite debe pasar por la aprobación en la Asamblea Legislativa y someterse luego a un referendo popular.
El primer eje atañe al área económica. Quiroga sugiere modificar el modelo estatista y facilitar el ingreso de capitales en sectores estratégicos, particularmente en hidrocarburos, removiendo las restricciones a las inversiones. Asimismo, contempló habilitar el arbitraje internacional y otorgar garantías a inversionistas nacionales y foráneos. Advirtió que la falta de incentivos a la inversión podría derivar en mayores trabas para el abastecimiento y la producción energética.
El segundo pilar está centrado en el régimen autonómico y la descentralización. Plantea delegar más atribuciones y descentralizar servicios en beneficio de los gobiernos departamentales y municipales para responder a las demandas ciudadanas.
En el ámbito judicial y de control constitucional —tercer eje—, el proyecto propone que la elección de magistrados se defina por dos tercios en la Asamblea Legislativa. A la par, sugiere fijar límites a las atribuciones del Tribunal Constitucional con el fin de evitar resoluciones alineadas con el poder político de turno.
Respecto al cuarto componente, la propuesta refuerza el rol fiscalizador del Legislativo dotándolo de mayores facultades investigativas frente a eventuales hechos de corrupción. Finalmente, el quinto pilar incorpora la dimensión digital: derechos e infraestructura pública digital, provisión de servicios en línea y la adopción de sistemas abiertos de inteligencia artificial en la administración pública.
Quiroga también cuestionó que durante los primeros meses del actual mandato no se hayan tramitado leyes estructurales. Aseguró que los cambios en economía y autonomías son los más apremiantes de su paquete de reformas, aunque defendió la integralidad de los cinco pilares para modernizar el aparato estatal boliviano. (Erbol)

