En el marco de las actividades previas al 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Rodrigo Paz se reunió este lunes con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. El diálogo se centró en la cooperación bilateral y en el apoyo del país norteamericano al programa de reformas económicas que lleva adelante el Gobierno boliviano.
Luego de la cita, Rubio calificó el encuentro de productivo e hizo hincapié en el valor del vínculo entre Washington y La Paz frente a los planes económicos trazados en Bolivia.
Mediante una publicación en redes sociales, el secretario de Estado remarcó que el lazo mutuo resulta clave para las gestiones del país ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), además de los cambios proyectados en los rubros de combustibles, minería y energía.
Esta aproximación se concreta cuando la administración de Paz intenta consolidar un esquema de ajustes con el fin de encarar la coyuntura económica y captar financiamiento externo. En dicha agenda sobresale el convenio con el FMI por 1.900 millones de dólares, el cual ya fue aprobado por la Asamblea Legislativa y promulgado por el Órgano Ejecutivo.
El acuerdo corresponde a un plan de estabilización proyectado a 36 meses que incluye diversas disposiciones económicas orientadas a disminuir los desajustes fiscales, transformar el régimen de los carburantes e impulsar modificaciones estructurales.
FMI y reformas económicas
La postura expresada por Rubio llega a pocos días de que el país ratificara el financiamiento con la entidad multilateral. De acuerdo con informes recientes, la iniciativa busca paliar la escasez de divisas, el escenario fiscal y la caída de las reservas internacionales.
El programa incorpora igualmente compromisos vinculados a la política de hidrocarburos. En fecha reciente, el Gobierno de Paz determinó suspender la subvención al diésel, medida que incrementó el costo de este insumo y desató inquietud en sectores de transportistas, productores y consumidores.
A la par, el Ejecutivo dio a conocer que elabora normativas dirigidas a las áreas de minería e hidrocarburos a objeto de facilitar el ingreso de capitales privados e internacionales.
Bajo este panorama, la postura de Rubio conectó de forma directa la relación entre ambos Estados con la puesta en marcha de dichas reformas.
Una nueva etapa en la relación bilateral
La cita de Paz y Rubio tiene lugar tras años de distanciamiento y divergencias políticas entre Bolivia y Estados Unidos.
La administración actual pretende afianzar lazos en materia económica, comercial y de seguridad, esquema que también abarca la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el fortalecimiento de las instituciones.
Según los reportes posteriores a la reunión, la agenda de trabajo contempla además la apertura de mercados para las exportaciones bolivianas y asistencia para mejorar la logística de la Policía y de las Fuerzas Armadas.
Este acercamiento cobra relevancia en un momento en que el Ejecutivo boliviano busca canalizar divisas e inversiones para afrontar las presiones económicas del país.
Paz continúa su agenda en Nueva York
Las conversaciones con Rubio forman parte de los compromisos internacionales de Paz en territorio estadounidense, donde también sostiene diálogos con delegados de otras naciones y organismos multilaterales en procura de recursos e inversiones.
Al término de la reunión, el mandatario sostuvo que las gestiones en el exterior persiguen captar recursos para el país y afirmó que existe interés internacional en las normativas para minería e hidrocarburos, así como en las reformas constitucionales que proyecta su gestión.
Se prevé que el jefe de Estado intervenga el 24 de septiembre ante el pleno de la Asamblea General de la ONU, marcando su estreno en dicho estrado desde que asumió el mando presidencial.
Con este encuentro, la cooperación económica, el crédito con el FMI y las medidas en combustibles, energía y minería se posicionan en el centro del nuevo relacionamiento entre Bolivia y Estados Unidos. (Erbol)

