La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) avanza hacia una reestructuración interna en el marco de la intervención gubernamental dispuesta para optimizar su funcionamiento, agilizar la atención al público y reforzar la fiscalización sobre la venta de combustibles.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, señaló que el Órgano Ejecutivo prevé contratar en los próximos días una consultora especializada. Dicha firma tendrá la labor de evaluar la estructura vigente del ente regulador y plantear ajustes destinados a modernizar sus procesos internos.
Esta contratación corresponde a una segunda fase del proceso. Previamente, la comisión interventora comenzó a aplicar medidas para subsanar deficiencias detectadas, con miras a consolidar una transformación institucional integral.
Entre las primeras acciones ejecutadas, Blanco detalló la incorporación de alrededor de 20 funcionarios para reforzar distintas áreas, medida enfocada en aumentar la capacidad operativa y descongestionar los trámites demorados.
Uno de los objetivos prioritarios es terminar con las demoras administrativas que provocaban largas filas en las dependencias de la ANH, perjudicando a ciudadanos y operadores del rubro. Ante esto, la Dirección de la entidad fue instruida a dar prioridad y pronta resolución a los procedimientos acumulados.
En el ámbito del control a la venta de carburantes, el ministro destacó la integración tecnológica del sistema B-SISA con la base de datos del Servicio General de Identificación Personal (Segip).
Dicho cruce informático facilitará verificar la identidad y los datos de los motorizados que cargan carburante, lo que, según Blanco, permitirá detectar coches clonados e identificar patrones anómalos de compra. La autoridad ejemplificó que durante las revisiones se detectaron motocicletas que llegaron a realizar hasta 50 cargas en distintos puntos, casos que son investigados para establecer si existen desvíos o comercio irregular.
El fortalecimiento de la infraestructura tecnológica es clave en esta etapa. Tras reconocer vulneraciones en la plataforma B-SISA, el Gobierno aseguró que el sistema fue sustituido y protegido con mayores mecanismos de seguridad, aunque Blanco admitió que todavía restan aspectos técnicos y operativos por ajustar.
Asimismo, la reorganización incluye la agilización de las solicitudes para importar carburantes. Blanco indicó que anteriormente se despachaban cerca de 19 solicitudes por semana y ahora la meta fijada es tramitar aproximadamente 30 de forma semanal, buscando aliviar los tiempos de espera del sector privado en un contexto de dificultades en la provisión de diésel y gasolina.
En el plano productivo, el titular de Hidrocarburos informó sobre el despliegue de cisternas móviles para distribuir al menos 25.000 litros de diésel a productores quinueros del departamento de Oruro, repartidos en 93 puntos de carga para asegurar las tareas agrícolas en zonas de difícil acceso tradicional.
El plan integral dependerá ahora de los resultados que arroje la consultora, la cual revisará la asignación de funciones, procesos administrativos y esquemas de respuesta institucional para afianzar la transparencia y regularización del mercado energético en el país.

