La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) detectó incrementos no autorizados en las tarifas de los pasajes interdepartamentales, los cuales alcanzaron variaciones de hasta un 80% en determinados casos. Frente a este escenario, la entidad estatal procedió a intensificar las tareas de fiscalización en las principales terminales terrestres de Bolivia.
El director de la ATT, Carlos Alberto Ágreda, remarcó que a la fecha no existe autorización oficial para modificar los precios del transporte de pasajeros. La autoridad detalló que los cobros más elevados se registraron en Cochabamba, donde algunos operadores demandaron montos que sobrepasaban hasta en 80% lo normado.
El informe del ente regulador da cuenta de alzas en otras regiones del país: en La Paz los incrementos rondaron entre 30% y 40%, en Santa Cruz se situaron cerca del 40%, en Tarija oscilaron entre 10% y 20%, mientras que en Sucre las variaciones fueron del 20% al 25%.
A la par del incremento en las tarifas, la ATT observó una baja en el flujo operativo de las terminales. Las salidas de buses desde Cochabamba cayeron cerca de 50%, en Santa Cruz la merma fue del 35%, y en La Paz y Tarija se ubicó en torno al 30%.
Con el fin de frenar estas irregularidades, personal de la ATT fue desplegado en los recintos para revisar los montos cobrados y procesar reclamos ciudadanos. En Cochabamba se contabilizaron dos denuncias formales y alrededor de cien reportes informales. Según la entidad, más del 80% de estas observaciones puede resolverse a través de acuerdos directos entre pasajeros y empresas operadoras.
Asimismo, Ágreda adelantó que se gestionará la instalación de una mesa técnica junto a la Confederación de Choferes de Bolivia con el propósito de revisar la estructura de costos y atender las demandas del transporte interdepartamental.
En dicho espacio se evaluará la incidencia del combustible en el servicio, estimándose desde la ATT que el diésel equivale a entre un 25% y un 27% de los costos de operación.
Finalmente, el ente regulador puntualizó que cualquier eventual ajuste en las tarifas deberá sustentarse en un análisis técnico y en el diálogo con el sector, mientras se mantienen vigentes los operativos para impedir cobros irregulares.

