Margarita Arce, abogada de Fernando Cerimedo, lanzó nuevas acusaciones contra Nadia Beller y aseveró que la exfuncionaria habría ingresado a la administración de Rodrigo Paz con el objetivo de provocar inestabilidad y frenar una posible detención del expresidente Evo Morales.
En contacto con medios de comunicación, Arce indicó que Beller habría diseñado una estrategia para actuar desde el aparato estatal. Conforme a la versión de la jurista, su propósito habría sido incidir en decisiones vinculadas a Morales y, más adelante, desatar una crisis política al interior del Ejecutivo.
La abogada relacionó sus declaraciones con el pasado político de Beller, recordando que tuvo acercamientos previos con el Movimiento Al Socialismo (MAS) al postular como candidata a diputada durante el mandato de Evo Morales, además de señalar nexos posteriores con sectores afines al exmandatario Luis Arce.
Bajo la perspectiva de Arce, tales antecedentes permitirían comprender el presunto actuar de Beller en la gestión actual. Asimismo, afirmó que la exfuncionaria habría buscado mayores espacios de decisión y que su conducta habría respondido, entre otros aspectos, a un supuesto descontento de índole personal.
Uno de los puntos centrales expuestos por la defensa apunta a una supuesta intervención para aprehender a Morales. Arce argumentó que Cerimedo habría estado al tanto de una acción dirigida a capturar al expresidente y que la misma terminó frustrándose.
“Gracias a Nadia Beller es que la captura de Evo Morales, cuando ya estaba por hacerse efectiva, se ha truncado en estos momentos”, afirmó la jurista, al exponer su versión sobre los acontecimientos.
Estas declaraciones surgen en el marco de la investigación que involucra tanto a Cerimedo como a Beller, tras el violento suceso ocurrido la noche del lunes en Santa Cruz. Beller fue víctima de tres impactos de bala en las inmediaciones del ingreso de un hotel y permanece en recuperación en una clínica tras ser auxiliada.
Luego del atentado, Beller acusó de forma directa a Cerimedo, su expareja, como el presunto autor intelectual del ataque. De manera paralela, denunció la supuesta existencia de una red de corrupción que, bajo su relato, tendría vínculos con miembros del Gobierno de Paz.
Asimismo, Beller manifestó que Cerimedo ejercería control sobre un contingente policial especializado. En una entrevista televisiva, relató que su expareja le habría comentado acerca de un operativo enfocado en capturar a Morales con la intervención de un presunto grupo de élite.
De acuerdo con las declaraciones de Beller, dicha unidad operaría bajo órdenes directas de Cerimedo y al margen de otras autoridades, un aspecto que abrió una nueva arista investigativa por las implicaciones de una presunta estructura de ese tipo.
Frente a ello, la defensa de Cerimedo expone una postura contraria y responsabiliza a Beller. Arce llegó a plantear que el ataque denunciado por la víctima podría haber sido coordinado por ella misma, versión que corresponde a la estrategia de la defensa y que deberá ser evaluada en los peritajes del caso.
Cerimedo continúa aprehendido por el proceso investigativo abierto tras el ataque contra Beller. Se aguarda su comparecencia ante un juez en audiencia de medidas cautelares, instancia en la que el Ministerio Público sustentará la imputación formal por el presunto delito de tentativa de feminicidio.
El cruce de acusaciones mantiene la atención sobre el caso, el cual, además de la vía penal, ha tomado relevancia política a raíz de los señalamientos sobre Evo Morales y el funcionamiento interno de estructuras estatales.
Las autoridades a cargo deberán esclarecer la veracidad de los testimonios de Beller, Cerimedo y sus representantes, además de precisar las circunstancias del tiroteo y confirmar si existen nexos reales entre el atentado y las denuncias de carácter político. (Brújula Digital)

