El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel Saavedra, cuestionó el anuncio de un nuevo paro del transporte urbano y advirtió que, ante una nueva medida de presión, su posición podría endurecerse. El sector anunció un posible paro de 48 horas para el 5 y 6 de octubre, en medio de sus reclamos por el incremento del precio del diésel y las tarifas del servicio público.
Saavedra realizó sus declaraciones luego de retornar de La Paz, donde participó en una reunión con el presidente del Estado y otros alcaldes de ciudades capitales. Desde Santa Cruz, el burgomaestre sostuvo que espera que los transportistas opten por el diálogo antes de volver a suspender el servicio.
“Ojalá que no lo vuelvan a hacer, porque si lo vuelven a hacer, probablemente el tono ya cambie. En todo sentido. Espero que no paren, no me voy a adelantar”, manifestó.
El alcalde también confirmó que este miércoles está prevista una reunión entre representantes del transporte y el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra. El encuentro busca abrir un espacio de diálogo y analizar las demandas del sector, con la intención de evitar que la ciudad vuelva a quedar afectada por una paralización.
Saavedra sostuvo que una nueva suspensión del transporte tendría consecuencias directas para la población, debido a que miles de ciudadanos dependen diariamente de los micros para trasladarse hacia sus fuentes de trabajo, centros educativos, establecimientos de salud y otros puntos de la capital cruceña.
“No hay razón para que paren. El paro genera un perjuicio a cientos de miles de ciudadanos. Ellos prestan un servicio de primera necesidad y parar genera complicaciones en la ciudad”, señaló el alcalde.
La tensión entre el sector transporte y las autoridades se incrementó después de la eliminación de la subvención estatal al diésel, medida que modificó los costos de operación de los vehículos y llevó a los dirigentes a exigir respuestas del Gobierno.
Como parte de sus reclamos, la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte Santa Cruz (Fedetrans) llevó adelante el lunes una jornada de paro de 24 horas en la capital oriental. La medida estuvo acompañada por la demanda de revisar las condiciones económicas bajo las cuales funciona actualmente el transporte público.
Los transportistas también plantearon que, si no se alcanzan acuerdos sobre el impacto del nuevo precio del combustible, las tarifas del servicio deberían ser modificadas para compensar el incremento de sus costos.
En ese contexto, el sector anunció que podría realizar una nueva paralización durante dos días, el 5 y 6 de octubre, si no encuentra respuestas a sus demandas.
La reunión prevista para este miércoles será, por tanto, uno de los primeros espacios institucionales para intentar acercar posiciones entre los dirigentes del transporte y las autoridades municipales. El objetivo será evaluar las demandas planteadas y buscar alternativas que permitan mantener la prestación del servicio sin trasladar de manera inmediata el conflicto a los usuarios.
Mientras el transporte reclama medidas frente al aumento de sus costos, la Alcaldía insiste en que cualquier modificación relacionada con el servicio debe ser abordada mediante el diálogo y considerando el impacto que tendría sobre la población.
Por ahora, la posibilidad de un nuevo paro permanece sobre la mesa, mientras se espera el resultado de las conversaciones entre los representantes del sector y las autoridades municipales. (Unitel)

