La administración estatal dirigió duros cuestionamientos contra las gestiones de los expresidentes Evo Morales y Luis Arce por el manejo de los recursos públicos mientras estuvieron al frente del país. Según declaraciones brindadas a ERBOL por el vocero presidencial José Luis Galvez, ambos exmandatarios dejaron una carga económica que calcula en 100.000 millones de dólares.
De acuerdo con el funcionario, una fracción importante de esos recursos corresponde al periodo de auge en la explotación y venta externa de hidrocarburos. Galvez afirmó que cerca de 60.000 millones de dólares generados por la renta petrolera habrían sido utilizados sin asegurar una reposición adecuada de las reservas ni preservar la capacidad productiva del sector energético.
A esa cantidad, Galvez sumó otros 40.000 millones de dólares ligados al endeudamiento acumulado del Estado. Con la conjunción de ambos montos, el vocero planteó un cálculo global de alrededor de 100.000 millones de dólares, cifra que considera el costo económico atribuible a las decisiones tomadas en los periodos vinculados al Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Ellos tienen una deuda histórica con el país”, sostuvo Galvez respecto a Morales y Arce, añadiendo que las consecuencias de tales medidas deberán evaluarse por la sociedad y las instituciones competentes, además de señalar que la historia juzgará a los administradores de los fondos nacionales.
El vocero subrayó la trayectoria compartida entre ambas exautoridades, recordando que Arce se desempeñó como ministro de Economía durante gran parte del mandato de Morales previamente a llegar a la Presidencia del Estado.
Desde la perspectiva del Ejecutivo actual, los ingresos extraordinarios del gas no estuvieron acompañados de políticas suficientes de reposición ni de inversiones para asegurar la continuidad de la producción. Este escenario, argumenta la administración, incidió en el declive del sector, donde la baja de reservas ha limitado las exportaciones y despierta inquietud ante una eventual necesidad de elevar las importaciones de hidrocarburos.
Posibles responsabilidades
Galvez también aludió a la posibilidad de que se inicien procesos de responsabilidad contra los exgobernantes, puntualizando que cualquier acción tendrá que ceñirse a los procedimientos que marca la legislación boliviana.
Si bien indicó que Morales y Arce pasaron por el veredicto político en las urnas, no descartó que los órganos institucionales determinen la existencia de elementos para otras vías de acción legal.
Estas observaciones se emiten en un contexto de dificultades económicas y escasez de divisas en el país, factores que el Gobierno vincula en parte con las decisiones pasadas relativas al destino de los ingresos gasíferos, los cuales —afirma— debieron priorizar el fortalecimiento productivo y no únicamente el gasto público.
Cuestionamientos contra Evo Morales
Durante la entrevista, el vocero presidencial abordó puntualmente la situación de Evo Morales, señalando que el líder político debería comparecer ante la justicia por las denuncias existentes.
Asimismo, Galvez criticó su permanencia en el Trópico de Cochabamba bajo el resguardo de sectores sociales. El portavoz empleó la expresión “escudo humano” para referirse a la presencia de mujeres, niños y adultos mayores alrededor del expresidente.
“Lo que es incorrecto es que él prefiera poner como escudo humano, así como en los 53 días, y lo hace de manera permanente en el Chapare, a niños, ancianos, a mujeres”, manifestó el funcionario.
Galvez calificó ese accionar de “inhumano, inmoral, incorrecto” y afirmó que la conducta de Morales no corresponde a la confianza que le otorgó el electorado durante sus mandatos.
Debate sobre el balance económico
Los señalamientos del portavoz reavivan la controversia política sobre los resultados económicos de los gobiernos del MAS y el destino de los excedentes generados durante la bonanza externa.
La postura oficial apunta a que dichos recursos extraordinarios no consolidaron una estructura económica perdurable ante la posterior declinación del gas, elemento que hoy presiona las cuentas fiscales, las exportaciones y el ingreso de divisas, sumado a las obligaciones financieras contraídas por el país. (Erbol)

