El presidente Rodrigo Paz advirtió que Bolivia podría enfrentar una situación energética complicada en los próximos años si no se concretan nuevas inversiones destinadas a la exploración y explotación de hidrocarburos. Desde Tarija, el mandatario sostuvo que el país necesita recuperar su producción de gas y desarrollar nuevos campos para evitar un escenario de escasez que podría afectar tanto el suministro eléctrico como las actividades productivas.
Durante un encuentro con alcaldes tarijeños, Paz afirmó que el tiempo para tomar decisiones es limitado y aseguró que, si no se impulsan nuevos proyectos hidrocarburíferos, en un periodo de aproximadamente dos años y medio a tres años el país podría quedarse sin suficiente energía.
“Si no desarrollamos nuestros pozos hidrocarburíferos en el departamento, en dos años y medio o tres, Bolivia se va a quedar sin luz y sin energía”, manifestó el jefe de Estado.
El presidente utilizó una comparación para dimensionar el posible impacto de la reducción de la producción energética. Señaló que, de mantenerse la actual situación sin nuevas inversiones, una parte importante de la infraestructura eléctrica podría dejar de funcionar adecuadamente.
“De cada diez foquitos que vemos, siete se van a apagar”, sostuvo Paz, al advertir que la eventual falta de energía no sería un problema exclusivo de Tarija, sino que tendría consecuencias en diferentes regiones del país.
Tarija y la recuperación del sector hidrocarburífero
Paz pidió a las autoridades y sectores de Tarija asumir un papel activo en la recuperación de la actividad petrolera y gasífera. Recordó que el departamento tuvo durante años una importante participación en los ingresos generados por la explotación de hidrocarburos mediante las regalías.
En ese sentido, cuestionó que intereses particulares o la oposición de determinados grupos puedan impedir el desarrollo de los campos existentes y de nuevos proyectos. El mandatario consideró necesario encontrar un equilibrio entre la protección ambiental y el aprovechamiento de los recursos naturales.
Según su planteamiento, Bolivia necesita volver a atraer empresas e inversionistas que estén dispuestos a asumir riesgos en actividades de exploración y explotación. Para ello, sostuvo que el país debe ofrecer reglas claras y condiciones que permitan recuperar la inversión.
El jefe de Estado también alertó que las consecuencias de una eventual reducción del suministro energético podrían extenderse más allá del consumo doméstico. La industria, el comercio y las actividades productivas requieren electricidad y combustibles para funcionar, por lo que una disminución de la oferta energética podría afectar directamente a la economía nacional.
“No es solamente debatir ciertos temas que tenemos que debatir y cumplir la ley, sino entender la dimensión del problema”, señaló.
Paz pide compatibilizar protección ambiental y desarrollo
Durante su intervención, el mandatario también dirigió un mensaje a los sectores ambientalistas. Paz sostuvo que la defensa del medioambiente debe mantenerse, pero pidió evitar que las exigencias ambientales terminen paralizando completamente las actividades hidrocarburíferas.
La propuesta del Gobierno apunta a desarrollar los recursos naturales bajo el cumplimiento de las normas ambientales y, simultáneamente, recuperar la producción de gas y petróleo que permita generar ingresos para el Estado y las regiones.
Paz considera que el país necesita una nueva etapa de inversión para incrementar sus reservas y su capacidad productiva. En su criterio, la falta de nuevos proyectos podría comprometer no solamente los ingresos provenientes de los hidrocarburos, sino también la disponibilidad futura de energía.
El mandatario adelantó que en los próximos días se conocerán anuncios relacionados con proyectos destinados a fortalecer la capacidad energética del país.
También anticipó que durante septiembre se realizarán anuncios en Santa Cruz, en el marco de las actividades por su aniversario, con iniciativas orientadas a incrementar la generación energética nacional.
“Estos diez meses no hemos estado tocando el violín, con todo el respeto que suena muy bien en Tarija”, expresó Paz, al defender el trabajo desarrollado por su administración durante sus primeros meses de gestión.
Una nueva propuesta para atraer petroleras
Uno de los ejes planteados por el Gobierno es la modificación del modelo de participación en el sector hidrocarburífero. Paz explicó que la futura Ley de Hidrocarburos contempla un esquema denominado 50/50, mediante el cual el Estado y los inversionistas compartirían tanto los riesgos como los beneficios de los proyectos.
El presidente resumió la propuesta señalando que, si una operación resulta favorable para el inversionista, también debe generar beneficios para el país.
La intención, según explicó, es crear condiciones para que compañías petroleras regresen a Bolivia y participen nuevamente en proyectos de exploración y explotación.
Paz cuestionó el modelo utilizado durante los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), al señalar que las compañías petroleras desarrollaban sus actividades principalmente mediante contratos de servicios con YPFB.
Con el nuevo esquema, el Gobierno busca que las empresas tengan una participación vinculada al éxito de las operaciones y que el Estado pueda obtener mayores beneficios cuando los proyectos resulten productivos.
El mandatario también destacó que el desarrollo de los campos permitiría garantizar los recursos correspondientes a Tarija. En particular, recordó el derecho del departamento a recibir el 11% de las regalías hidrocarburíferas establecido por la Constitución.
Gobierno espera aprobación de nuevas leyes
Para concretar este plan, Paz considera fundamental la aprobación de un conjunto de normas destinadas a incentivar la llegada de capital privado y reactivar sectores estratégicos.
Entre las iniciativas mencionadas se encuentran la nueva Ley de Inversiones, la Ley de Hidrocarburos y una normativa relacionada con la minería. El Ejecutivo sostiene que estas disposiciones permitirán establecer un marco jurídico más atractivo para los inversionistas y facilitar la ejecución de nuevos proyectos.
El proyecto de Ley de Inversiones se encuentra en consideración de la Asamblea Legislativa. Paz pidió a los legisladores acelerar su tratamiento y expresó su expectativa de que pueda ser aprobado durante la próxima semana.
El presidente también solicitó respaldo legislativo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que, según explicó, permitiría facilitar el acceso a nuevos créditos destinados a proyectos y programas de desarrollo nacional.
Para el Gobierno, la recuperación de la inversión en hidrocarburos representa una de las principales tareas para enfrentar las dificultades energéticas que podrían presentarse en los próximos años. La administración de Paz busca que el país vuelva a desarrollar sus campos gasíferos, incremente su capacidad de generación y, al mismo tiempo, recupere los ingresos que durante años aportó el sector a las regiones productoras.
La advertencia lanzada en Tarija coloca nuevamente al sector energético en el centro de la agenda nacional y plantea al Legislativo la responsabilidad de definir si las nuevas normas de inversión e hidrocarburos avanzarán con la rapidez que exige el Ejecutivo.

