Oriente Petrolero atraviesa un nuevo problema económico que podría tener consecuencias deportivas. El Tribunal de Disciplina Deportiva (TDD) de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) estableció un plazo de 24 horas para que el club cumpla con una deuda de Bs 1.018.686 correspondiente a obligaciones pendientes con el exfutbolista Diego Bejarano.
La determinación establece que la institución cruceña debe demostrar documentalmente que realizó el pago dentro del tiempo fijado. De no presentar la constancia correspondiente, el organismo deportivo podrá aplicar sanciones contra el club.
Entre las medidas contempladas se encuentran la imposibilidad de registrar nuevos jugadores y una eventual pérdida de puntos, situación que podría complicar todavía más el panorama de Oriente Petrolero en la competencia nacional.
La deuda se origina en compromisos económicos que el club mantiene con Bejarano, quien llegó a la institución en 2024 después de su paso por The Strongest. Su etapa en el equipo albiverde estuvo marcada principalmente por una lesión que limitó considerablemente su participación.
El futbolista sufrió el problema físico cuando apenas había disputado pocos encuentros con la camiseta de Oriente, por lo que permaneció alejado de las canchas durante buena parte de su vínculo contractual.
Después de recuperarse y volver a la actividad, Bejarano también estuvo involucrado en una controversia interna dentro del plantel. El jugador cuestionó públicamente algunos aspectos del trabajo realizado por el entonces entrenador Víctor Hugo Antelo, episodio que derivó en un conflicto conocido posteriormente como el “motín” de Oriente Petrolero.
Sin embargo, la situación económica del club no se limita al reclamo presentado por Bejarano. Oriente también enfrenta otras obligaciones pendientes con exintegrantes de su plantilla.
Entre ellas figura una deuda de aproximadamente Bs 1,2 millones reclamada por el exdelantero Gilbert Álvarez, relacionada con salarios correspondientes a distintos periodos entre 2024 y 2026.
A este reclamo se suma el de su hermano, Sebastián Álvarez, quien también exige el pago de alrededor de Bs 400.000 por compromisos salariales pendientes. Ambos casos son representados por su padre, Jesús Álvarez.
La acumulación de demandas económicas representa un nuevo desafío para la dirigencia del conjunto refinero, encabezada por su presidente Ronald Raldes. La obligación de responder ante los tribunales deportivos se presenta además en un momento de presión para la institución, que tiene compromisos importantes en el calendario competitivo.
El riesgo de una sanción deportiva aumenta la preocupación dentro del club, debido a que una quita de puntos podría tener consecuencias directas en la situación deportiva del equipo.
A este escenario se suma una denuncia presentada contra Raldes por el socio y abogado Víctor Hugo Pérez, quien cuestionó el manejo de recursos provenientes de la recaudación de un clásico. Según la denuncia, parte de ese dinero habría sido utilizada para cubrir un préstamo de Bs 420.000 otorgado al director técnico de la Selección boliviana, Óscar Villegas.
Mientras la dirigencia debe afrontar estos reclamos y procesos, el TDD fijó un plazo concreto para que Oriente Petrolero responda por la obligación con Bejarano. El club deberá acreditar el cumplimiento del pago para evitar que el caso derive en nuevas sanciones.
La resolución vuelve a poner en el centro de la discusión la situación financiera de Oriente Petrolero y la necesidad de resolver las obligaciones pendientes que podrían afectar tanto su planificación institucional como su desempeño deportivo.

