Un sismo de magnitud 4,5 fue registrado este martes en la provincia Sud Lípez, departamento de Potosí, según informó el Observatorio San Calixto. El evento telúrico tuvo lugar a las 15:37:25 y presentó una profundidad estimada de 211 kilómetros.
Pese a la magnitud cuantificada, las condiciones del fenómeno reducen la posibilidad de que fuera percibido por la ciudadanía en la superficie. Desde el Observatorio San Calixto se detalló que la notable profundidad del origen aminora de manera considerable el riesgo de afectaciones o efectos de consideración en áreas habitadas.
Especialistas en la materia precisaron que los movimientos telúricos que se suscitan a más de 100 kilómetros de profundidad guardan relación con procesos de subducción. Al liberarse la energía a tal distancia bajo tierra, los efectos superficiales suelen ser menos notorios en comparación con aquellos sismos cuyo foco es más somero y próximo a centros poblados.
El reporte de esta jornada no es un suceso aislado en dicha zona. A finales de julio, la entidad técnica dio cuenta de otros temblores localizados en las provincias Sud Lípez y Enrique Baldivieso.
Entre ellos, el 24 de julio se constató un sismo en Enrique Baldivieso de magnitud 3,5 y a 174,6 kilómetros de profundidad. Tiempo después, en Sud Lípez se detectaron dos eventos adicionales con magnitudes de 3,2 y 3,6, cuyas profundidades alcanzaron cerca de 212,5 y 195,9 kilómetros, respectivamente.
La recurrencia de estos registros mantiene la atención sobre la actividad sísmica en territorio potosino. Las estadísticas del primer semestre de 2026 reflejan que en este departamento se concentra una porción predominante de los eventos detectados en Bolivia.
De acuerdo con los datos institucionales, de los 1.219 sismos registrados a nivel nacional entre enero y fines de junio de este año, 872 sucedieron en Potosí, cifra que equivale aproximadamente al 71,53% del total del país.
Aunque la región destaca por su recurrencia sísmica, la cantidad de reportes no implica necesariamente peligro para los habitantes. Variables como la profundidad, la magnitud y el epicentro resultan determinantes para establecer si un movimiento es perceptible o capaz de generar destrozos.
En el evento específico de Sud Lípez, los 211 kilómetros de profundidad representan el factor principal que atenúa cualquier repercusión en la superficie, por lo que el reporte concluye que es poco probable que haya sido sentido de forma relevante.
Las labores de monitoreo continuo facilitan el estudio del comportamiento sísmico nacional, delimitan las zonas con mayor frecuencia de eventos y evalúan sus particularidades geológicas.
Si bien el sismo de este martes no habría provocado daños, el dinamismo telúrico en Potosí resalta la utilidad de la vigilancia permanente. El flujo de reportes técnicos posibilita informar oportunamente a la población y descartar alarmas injustificadas ante eventos de escaso impacto en superficie.
El temblor de 4,5 se incorpora al historial de eventos advertidos en las últimas semanas en el sur boliviano, donde las instituciones científicas continuarán con el seguimiento respectivo. (Visión 360)

