Con el propósito de mitigar el impacto del incremento en el costo del diésel y frenar una eventual subida en los pasajes urbanos, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz evalúa la aplicación de incentivos tributarios para los operadores del transporte público. Asimismo, el alcalde César Dockweiler informó que se gestionan recursos extraordinarios para mantener invariable la tarifa en el sistema de buses PumaKatari.
La coyuntura se desató luego del retiro de la subvención estatal al diésel, medida que causó que el precio del carburante pasara de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro. Ante la modificación, diversas organizaciones del transporte público demandaron un ajuste tarifario bajo el argumento de que sus costos operativos se elevaron.
Dockweiler explicó que la meta municipal es hallar mecanismos de compensación que absorban las presiones financieras del sector sin transferirlas al bolsillo de los pasajeros. En ese contexto, se analiza otorgar beneficios vinculados a los impuestos municipales que pagan los conductores de la urbe.
En los acercamientos sostenidos, la dirigencia del autotransporte expuso entre sus justificativos el alza del combustible, la subida en el costo de repuestos de mantenimiento y el encarecimiento generalizado de la canasta familiar. No obstante, la Alcaldía paceña puntualizó que la incidencia del combustible no es homogénea, recordando que un número considerable de vehículos de transporte en la ciudad utiliza gasolina y no diésel.
Respecto a los insumos mecánicos y alimentos, el burgomaestre argumentó que las variaciones generales de precios golpean a toda la población y no pueden trasladarse de forma automática a una hoja de costos del pasaje. Sobre los repuestos importados que se trasladan en camiones a diésel, el municipio remarcó que dicho efecto indirecto debe evaluarse con precisión técnica, dado que el flete no impacta de manera proporcional en el valor final de cada pieza.
En cuanto al transporte municipal, Dockweiler detalló que se realizan trámites para asegurar una compensación de al menos Bs 15 millones, monto estimado para sostener el funcionamiento, mantenimiento y operación de los buses PumaKatari sin alterar el precio actual para los usuarios.
Como propuesta a mediano y largo plazo para encarar la volatilidad de los hidrocarburos, el alcalde planteó proyectar la transición hacia la electromovilidad, migrando minibuses y otros vehículos hacia motores eléctricos, lo cual demandará financiamiento e infraestructura de recarga energética. Por ahora, las mesas de diálogo permanecen activas a fin de consensuar los incentivos tributarios y evitar alzas directas al usuario.

