El Ministerio Público presentó una imputación formal contra la comerciante aprehendida en la feria de Río Seco, en El Alto, luego de que las pruebas periciales confirmaran que la carne que comercializaba pertenecía a un zorro. La mujer está acusada por el presunto delito de tráfico ilegal de vida silvestre y la Fiscalía pedirá 90 días de detención preventiva mientras se desarrolla la etapa investigativa.
La intervención se originó tras una alerta ciudadana que denunciaba la presunta venta de carne de perro en el concurrido centro de abasto alteño. Con este reporte, personeros de la Alcaldía intervinieron el puesto y decomisaron el producto para verificar las condiciones de comercialización.
En el operativo, las autoridades hallaron restos del ejemplar, entre ellos patas y colmillos, indicios que orientaron las sospechas hacia el comercio no autorizado de fauna silvestre y que fueron sometidos a peritajes técnicos.
Confirmación pericial
El director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Gerson Heredia, informó que los estudios especializados concluyeron que los restos decomisados eran de un zorro.
“Se determina que era carne de zorro”, detalló la autoridad policial. Tras este hallazgo, la FELCC asumió el caso para avanzar con las diligencias legales y la tipificación penal correspondiente por afectación a especies silvestres.
Solicitud de medidas cautelares
El fiscal Henry Ayala precisó que la imputada enfrenta cargos por tráfico ilegal de vida silvestre, delito sancionado con dos a seis años de cárcel en la legislación boliviana. Con base en los antecedentes, la Fiscalía solicitará formalmente al juez cautelar la detención preventiva de la mujer por un plazo de 90 días.
Durante las etapas preliminares del proceso, la investigada optó por acogerse a su derecho a guardar silencio. “Ha hecho uso constitucional de su derecho”, remarcó el fiscal Ayala.
Presunto uso medicinal
Pese a no declarar oficialmente en su comparecencia, la comerciante habría expresado previamente a funcionarios policiales y medios de comunicación que la carne era ofrecida con fines curativos o medicinales, además de su venta en el mercado.
El Ministerio Público busca ahora establecer la procedencia exacta del animal, los métodos utilizados para su captura y la posible existencia de una red o terceros implicados en el acopio y traslado ilegal de fauna protegida.
De arresto a aprehensión
Respecto a la situación procesal de la vendedora, Heredia puntualizó el cambio en su estatus jurídico: “En primera instancia la persona fue en calidad de arrestada. Posteriormente el Ministerio Público procedió con su aprehensión”.
La comerciante continúa bajo custodia policial y en las próximas horas se celebrará la audiencia cautelar, en la que la autoridad judicial determinará si aprueba el pedido fiscal de privación de libertad o define otra medida sustitutiva mientras avanzan las pesquisas sobre este caso.

