El 82% de las personas adultas mayores en el país tiene a la Renta Dignidad como principal sustento económico, de acuerdo con un informe de la Pastoral Social Cáritas Bolivia. La entidad alertó sobre la vulnerabilidad que atraviesa este sector, lo que fuerza a muchos a seguir trabajando y pone en jaque la sostenibilidad de los centros que cuidan a personas sin respaldo familiar.
Elizabeth Zabala, secretaria ejecutiva de Cáritas Bolivia, precisó que cerca de 1,2 millones de adultos mayores radican en el país y que la gran mayoría subsiste con este aporte estatal.
“De 1.200.000 adultos mayores que tenemos, el 82% sobrevive con la Renta Dignidad”, afirmó Zabala en declaraciones a ERBOL, al exponer la realidad socioeconómica de esta población.
El panorama se torna más complejo porque un segmento significativo debe continuar generando ingresos para sostenerse y, en varios casos, aportar al sustento de sus familias.
Cáritas detalló que el 67% de las personas adultas mayores ejerce como jefe de hogar. En las áreas urbanas suelen acudir al comercio informal, mientras que en las zonas rurales prosiguen ligados a labores agrícolas y pecuarias.
Este escenario evidencia que alcanzar la tercera edad no se traduce en dejar el mercado laboral, pues sus ingresos se mantienen indispensables para costear la canasta y gastos familiares.
Dificultades en hogares de acogida
El impacto económico también golpea a los recintos que asisten a adultos mayores en situación de dependencia permanente. Cáritas Bolivia advirtió un incremento en los gastos de alimentación, medicamentos, insumos como pañales, contratación de personal y servicios básicos en sus hogares de acogida.
La subida generalizada de costos complica la operatividad de los establecimientos: algunos corren riesgo de cierre y otros tuvieron que reducir los cupos de atención.
Frente a esto, la entidad eclesial lanzó la campaña nacional “Vejez digna, compromiso de todos”, orientada a colaborar con 977 adultos mayores que viven en 17 hogares de acogida.
Según los registros institucionales, el 74% de estas personas presenta alguna condición de dependencia y ocho de cada diez no reciben visitas ni acompañamiento familiar, profundizando la necesidad de soporte institucional.
Piden mayor participación del Estado
Zabala mencionó además que, conforme a datos recabados por el Ministerio de Justicia en 2024, Bolivia tiene 78 centros de acogida para adultos mayores, donde residen aproximadamente 2.240 personas.
Una parte sustancial de los asilos es gestionada por dependencias de la Iglesia Católica, las cuales señalan crecientes complicaciones financieras para garantizar el servicio cotidiano.
Cáritas remarcó que el cuidado y protección de adultos mayores desprovistos de apoyo familiar no debe recaer exclusivamente sobre congregaciones religiosas o entidades del sector privado.
Por tal razón, la campaña apela a la solidaridad de la población y a la atención de los niveles estatales para consolidar políticas públicas a favor de este segmento.
El anuncio tuvo lugar el 26 de agosto, fecha en que Bolivia conmemora el Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores, oportunidad en la que Cáritas enfatizó que el envejecer debe desarrollarse en un marco de protección, respeto y bienestar integral.
El diagnóstico institucional expone una realidad de dependencia estatal, continuidad del trabajo informal y abandono familiar, por lo que Cáritas convocó a coordinar acciones entre el Estado, la sociedad civil y las familias para garantizar una vejez digna. (Erbol)

