El expresidente Jorge “Tuto” Quiroga cuestionó la intención del Gobierno de prolongar el estado de excepción y advirtió que la medida podría tener como consecuencia directa un nuevo aplazamiento del debate sobre una reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE), la cual considera necesaria para encarar los principales problemas del país.
Desde Cochabamba, Quiroga sostuvo que la ampliación del régimen excepcional tendría un impacto limitado, señalando que, a su juicio, la disposición no fue determinante para levantar los bloqueos que se extendieron durante varias semanas.
El exmandatario atribuyó la suspensión de los bloqueos primordialmente al desgaste de las medidas de presión, a la resistencia demostrada por la población paceña y a otros factores coyunturales, entre ellos el interés generado por el Mundial.
Bajo ese argumento, calificó al estado de excepción como una medida que tuvo principalmente un matiz declarativo y reprochó el intento de extender su vigencia en el país.
Restricción fijada en la Constitución
El criterio expuesto por Quiroga se apoya en el propio texto constitucional, el cual fija que ningún proceso de reforma a la Carta Magna puede iniciarse mientras esté en vigor un estado de excepción.
Por consiguiente, el anuncio del Ejecutivo respecto a mantener la medida implicaría, según el exmandatario, que cualquier ajuste a la CPE deberá ser postergado nuevamente.
“Prorrogar una medida que ha sido enunciativa, declarativa y no ha sido efectiva tiene una consecuencia directa: se posterga la urgente y perentoria reforma a la Constitución”, sostuvo.
Quiroga también cuestionó que el Gobierno todavía no haya promovido el proceso de modificación constitucional, pese a que evaluó que ya transcurrieron varios meses desde el comienzo de la actual gestión.
Alerta ante el panorama energético
El expresidente articuló la urgencia de cambiar la Constitución con el contexto económico y energético que atraviesa Bolivia.
En ese sentido, alertó que, de no adoptarse medidas de orden estructural, el país podría encarar mayores complicaciones para asegurar la provisión de gas y combustibles, además de eventuales inconvenientes en el suministro de energía eléctrica.
Durante su exposición, planteó un escenario de mayor deterioro económico de no concretarse inversiones y modificaciones al modelo actual, lo que traería posibles dificultades para las industrias, el transporte y las familias.
Subrayó que un desabastecimiento de gas golpearía severamente a las áreas productivas y al transporte público, mientras que una eventual caída en la generación de electricidad podría derivar en cortes prolongados del servicio.
Inversión foránea y arbitraje internacional
Dentro de los ajustes planteados, el expresidente resaltó la inclusión del arbitraje internacional con el objetivo de otorgar mayor certidumbre jurídica a los inversionistas extranjeros.
De acuerdo con Quiroga, actualizar determinadas disposiciones de la CPE permitiría generar condiciones propicias para atraer capitales y viabilizar proyectos, en especial dentro del área energética.
Asimismo, vinculó una eventual reforma con otras tareas que considera pendientes, tales como la profundización de las autonomías, la digitalización de la administración pública y una reestructuración del sistema judicial.
A su entender, la captación de inversión extranjera resulta indispensable para que Bolivia logre transformar su matriz energética y supere las dificultades registradas en el sector hidrocarburífero.
Las declaraciones de Quiroga se integran a la discusión abierta tras el anuncio del Ejecutivo sobre ampliar el estado de excepción, debate que gira en torno a si la medida afianza la estabilidad interna o si termina dilatando reformas que diversos sectores políticos señalan como prioritarias. (Erbol)

