La Policía Boliviana dio inicio a una nueva etapa institucional tras la posesión de su Alto Mando, comandantes departamentales y titulares de unidades operativas y administrativas. La flamante directiva asumió funciones con la meta de robustecer el funcionamiento de la fuerza del orden, optimizar sus capacidades y encarar acciones para combatir la corrupción interna.
El acto de posesión contó con la presencia del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien señaló que la renovación de las jefaturas policiales se fundamenta en la trayectoria y los méritos de los oficiales designados. De acuerdo con la autoridad, el propósito consiste en avanzar cara a una segunda fase de transformación institucional y restituir la imagen de la institución en el escenario internacional.
Uno de los ejes trazados por el Gobierno radica en el fortalecimiento de los nexos con organismos y policías de otros Estados. Oviedo subrayó que existen coordinaciones en curso con la Organización de los Estados Americanos (OEA) para dinamizar el intercambio de experiencias y reforzar la preparación de los uniformados bolivianos ante escenarios de conflictividad social.
Asimismo, el ministro detalló que una misión de la OEA opera en el país en coordinación con las autoridades nacionales y se prevé el arribo de agentes policiales de diversas naciones miembros de dicho organismo. La iniciativa tiene como fin propiciar espacios de capacitación e intercambio técnico sobre procedimientos operativos y manejo de conflictos.
Desde la perspectiva gubernamental, este acercamiento multilateral forma parte de una estrategia para elevar las capacidades institucionales y recobrar la valoración de la Policía Boliviana ante organismos foráneos.
Por su parte, el nuevo comandante de la Policía, coronel Adrián Álvarez, fijó la lucha anticorrupción entre sus prioridades esenciales. En el acto, instruyó a los recién posesionados efectuar un diagnóstico urgente en cada una de sus unidades para determinar las condiciones de recepción de sus mandos y dictar las primeras medidas.
Álvarez remarcó además una política de tolerancia cero frente a faltas e irregularidades, determinando que los efectivos que vulneren la normativa sean derivados de inmediato a las instancias disciplinarias pertinentes.
La nueva estructura jerárquica abarca las áreas de administración, operaciones, disciplina, investigación y la jefatura de las nueve comandancias departamentales.
En el Tribunal Disciplinario Superior fue posesionado el coronel magíster Juan Carlos Vega Gareca. La Dirección Nacional de Personal quedó bajo el mando del coronel magíster Marcelo César Acuña Mendizábal, mientras que la Dirección Nacional de Inteligencia pasó a ser dirigida por el coronel magíster Martín Febro Gálvez Guzmán.
En tanto, en Planeamiento y Operaciones asumió el coronel magíster Juan Javier Salgueiro Hurtado, y la Dirección Nacional Administrativa recayó en el coronel magíster Miguel Ángel Moncada Medieta.
Nuevos comandantes departamentales
Las nueve comandancias departamentales también renovaron a sus titulares. En La Paz asumió el coronel magíster Ricardo César Terrazas del Pozo; en Chuquisaca, el coronel magíster Martín Tadeo Arequipa Azurduy; y en Cochabamba, el coronel magíster Génesis Amiro Ontiveros Gambarte.
En Oruro el mando fue conferido al coronel magíster Miguel Ángel Zambrana Aguilar, y en Potosí fue posesionado el coronel magíster Franklin Zoffer Villazón Sustach.
La comandancia de Tarija quedó a cargo del coronel magíster Heriberto Carlos Valencia Colque; en Santa Cruz juró el coronel magíster Edson Omar Fernández Molina; en Beni tomó juramento el coronel magíster V. Hugo Medina Flores; y en Pando se designó al coronel magíster Juan Mauricio Laguna Saavedra.
Estos mandos conducirán los planes de seguridad en sus respectivas regiones y articularán acciones con dependencias policiales y autoridades locales.
Cambios en direcciones y unidades operativas
El relevo institucional también alcanzó a las direcciones generales de entidades operativas y de investigación criminal.
La dirección general de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) quedó encomendada al coronel magíster Marcelo Andrés Núñez Rojas, en tanto que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) pasó a manos del coronel magíster Selín Luis Salas Medrano.
Por su parte, la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) tiene ahora como responsable al coronel magíster Jesús Silva Villafuerte.
Entre otras designaciones, el coronel magíster José María Beizaga encabeza la Dirección General de Investigación Policial Investigativa, mientras que la Fiscalía General Policial fue confiada al coronel magíster Luis Fernando Aragón Flores.
La Dirección Nacional de Comunicación Social y Relaciones Internacionales fue asignada al coronel magíster Gilmar Ramiro Valencia Fernández, y la Dirección de Instrucción y Enseñanza recayó en el coronel magíster Zonal Antonio Bilbao Armas.
En materia de seguridad pública, vialidad, siniestros y control automotor, la Dirección Nacional de Seguridad Pública quedó bajo la titularidad del coronel magíster Ángel Rojas Burgoa; en Tránsito juró el coronel magíster Vanderlei Emerson Flores Mercado y en Bomberos se posesionó al coronel magíster Mauricio Ernesto Pérez Hurtado.
Asimismo, la Dirección Nacional de Diprove fue asumida por el coronel magíster Edmundo Fuentes Camacho; la oficina de Interpol estará a cargo del coronel magíster Pascual Guzmán Martínez; y la Dirección Nacional de Recaudación y Fiscalización fue designada al coronel magíster Roberto Freddy Zambrana Silva.
El organigrama comprende además dependencias de derechos humanos, régimen penitenciario, salud y áreas técnicas. La jefatura de Derechos Humanos quedó en manos del coronel magíster Efraín Leonardo Gutiérrez Moscoso; Seguridad Penitenciaria en el coronel magíster Luis Aldin Cordero Pacheco; y Tecnología y Telemática en el coronel magíster Luis Adolfo Escobar Ríos.
Finalmente, el Servicio Aeropolicial fue encomendado al coronel magíster Hugo César Zavala Dávila; Salud y Bienestar Social al coronel magíster Boris Benjamín Mendoza Méndez; y la Dirección Nacional de Servicios Técnicos Auxiliares al coronel magíster Marco Antonio Peñarrieta Saavedra.
Etapa de reorganización
La renovación del mando se desarrolla en un periodo orientado a introducir cambios estructurales en las operaciones policiales e incrementar la capacidad de respuesta frente a las demandas de seguridad.
La línea impartida combina una auditoría diagnóstica en las unidades internas para detectar irregularidades con una apertura a la asistencia técnica externa y la capacitación de tropas.
Con estos nombramientos en curso, la Policía Boliviana entra en una fase de reorganización en sus reparticiones operativas, técnicas y departamentales.

