Cerca de 6.000 micros de transporte público que circulan en Santa Cruz de la Sierra no estarían registrados ni pagando impuestos en la jurisdicción municipal, informó el director de Administración Tributaria de la comuna, Carlos Verazaín. El funcionario detalló que, a partir de datos brindados por las propias asociaciones de choferes, cerca de 11.000 motorizados operan en la capital, pero únicamente 5.000 están inscritos como contribuyentes locales.
La identificación de esta brecha se dio dentro del proceso de actualización de registros y regularización impositiva que encara el Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra con el fin de ordenar el parque automotor urbano y garantizar que los vehículos que prestan servicio de forma habitual tributen en la ciudad.
Verazaín precisó que la medida cursa su segunda semana y recordó que el transporte cuenta con un plazo de 60 días para consolidar el cambio de radicatoria. Una vez vencido el periodo, el municipio proyecta contar con un balance oficial sobre la cifra de unidades que prestan el servicio y que hayan formalizado su situación.
La autoridad municipal indicó que se contrastaron los registros propios con la información de las organizaciones de micreros, lo que evidenció el desfase entre las unidades activas y las que pagan sus tributos en la capital cruceña. Con este plan se busca sumar a los rezagados al padrón fiscal, mientras los gremios coordinan su asistencia a las dependencias ediles.
Dificultades legales frenan el cambio de radicatoria
Por su parte, el dirigente del transporte urbano Mario Guerrero admitió que la regularización está en desarrollo, aunque advirtió que varios afiliados tropiezan con impedimentos para radicar sus micros en Santa Cruz de la Sierra.
El representante puntualizó que diversas unidades arrastran gravámenes o hipotecas anotadas en otros municipios, trabas legales sobre el derecho propietario que imposibilitan finiquitar el cambio de manera inmediata en la comuna cruceña.
Frente a este obstáculo, el sector alista un listado con los casos observados para elevarlo a la Dirección de Recaudaciones, con el fin de que el equipo jurídico edil analice alternativas legales. Guerrero remarcó que aquellos vehículos sin contingencias ya están migrando al sistema municipal y aseguró la predisposición del gremio de cumplir dentro de los plazos fijados.
Exigencia de refacciones en los vehículos
De forma paralela a los trámites impositivos, los choferes deben encarar el acondicionamiento físico de sus motorizados. Guerrero señaló que se cuenta con un lapso de 30 días para optimizar el estado interior de los micros.
Los arreglos comprenden la renovación de tapizados, el funcionamiento de ventanas, la reparación de pisos y el sistema de iluminación interna, como parte de los compromisos adquiridos para garantizar condiciones adecuadas a los usuarios.
Ambas disposiciones avanzan de manera simultánea en el marco de los controles municipales hacia el sector. Al término de los 60 días, la administración local evaluará cuántos micros lograron regularizar su estatus tributario y cuántos quedaron pendientes por conflictos legales o administrativos. (El Mundo)


