El coronel Lucio Enrique Jiménez Vargas asumió la Inspectoría General de la Policía Boliviana con carácter interino, en el marco de una nueva modificación en el alto mando institucional. Su designación quedó oficializada a través del Decreto Presidencial 5723, promulgado el 23 de septiembre de 2026.
El juramento de la nueva autoridad se llevó a cabo en dependencias del Comando General de la Policía Boliviana frente al comandante general de la entidad verde olivo, Adrián Álvarez. En dicho acto, Jiménez se comprometió a ejercer sus atribuciones bajo el marco de la Constitución Política del Estado, las leyes y la normativa que rige el accionar de la fuerza policial.
La determinación presidencial dejó sin efecto la designación de Franz William Cabrera, quien venía desempeñándose en el cargo desde finales de agosto. Cabrera había asumido la Inspectoría General el 31 de agosto durante un acto en el Palacio de Gobierno, de forma paralela a la designación de Álvarez al mando de la institución policial.
Con este relevo, Jiménez pasa a encabezar una de las áreas clave para el control interno, la fiscalización de procedimientos institucionales, la supervisión administrativa y el fortalecimiento de la transparencia en las filas policiales. Según lo estipulado por el Decreto 5723, la gestión del coronel se desarrollará de forma interina, continuando los ajustes en la cúpula policial iniciados con la renovación del Comando General.

