El presidente Rodrigo Paz cuestionó a las administraciones que gobernaron Bolivia durante las últimas dos décadas por, según afirmó, no haber destinado suficientes recursos a la exploración y producción de hidrocarburos. Sus declaraciones se produjeron en Santa Cruz, en medio de la preocupación por la disminución de la producción de gas y la necesidad de recuperar la capacidad energética del país.
Durante un acto realizado en la región de Okinawa, donde se presentó la culminación y prueba de producción del pozo Montecristo MTC-9, el mandatario sostuvo que Bolivia cuenta con un potencial energético que no habría sido aprovechado de manera adecuada.
Paz comparó las posibilidades hidrocarburíferas del país con el desarrollo de Vaca Muerta, formación argentina que en los últimos años se convirtió en uno de los principales proyectos energéticos de ese país. Según el presidente, Bolivia posee condiciones que podrían permitir recuperar parte de su capacidad productiva mediante nuevas inversiones.
En ese contexto, el mandatario criticó las prioridades de anteriores gobiernos y cuestionó que se hayan destinado recursos a proyectos que, desde su perspectiva, no respondían a las necesidades estratégicas del país.
“Es increíble que cuando se tiene ganas y, en vez de estar haciendo adornos, museos y estupideces en el país, inviertes en lo que tienes que invertir”, manifestó Paz durante su intervención.
El presidente también utilizó un término coloquial para referirse a quienes estuvieron al frente del país durante los últimos 20 años. “Nosotros tenemos en Bolivia lo mismo. Solo que hubieron 20 años, perdón la expresión, unos carajos que no les importó invertir, poner la inversión donde se tenía que poner”, afirmó.
Las declaraciones se producen mientras el sector hidrocarburífero atraviesa una etapa marcada por la reducción de la producción de gas natural. La menor disponibilidad del energético afecta tanto la capacidad de exportación como las perspectivas de abastecimiento interno, por lo que el Gobierno plantea impulsar nuevas inversiones para revertir esa tendencia.
Paz sostuvo que su administración pretende modificar la orientación de la inversión pública y privada hacia sectores considerados estratégicos. En su discurso, señaló que el objetivo no será destacar el monto de recursos utilizados en determinadas obras, sino generar resultados que permitan mejorar las condiciones económicas del país.
“Nosotros no vamos a ponernos medallitas de la cantidad de millones malgastados en obras innecesarias”, expresó el mandatario, al explicar que su gestión busca concentrarse en proyectos que puedan generar beneficios económicos y productivos.
El jefe de Estado agregó que espera que las inversiones vinculadas con los hidrocarburos permitan generar resultados concretos para Bolivia. En lugar de priorizar obras destinadas principalmente a exhibir infraestructura, planteó la necesidad de impulsar proyectos relacionados con la producción y generación de recursos.
La actividad en Okinawa se desarrolló precisamente en torno a uno de esos proyectos. La culminación y prueba de producción del pozo Montecristo MTC-9 forma parte de las acciones que el Gobierno presenta como parte de su estrategia para recuperar la actividad hidrocarburífera y ampliar las posibilidades de producción nacional.
El periodo al que hizo referencia Paz comprende aproximadamente dos décadas en las que el Movimiento Al Socialismo (MAS) estuvo al frente del Gobierno, primero durante las gestiones de Evo Morales y posteriormente con Luis Arce.
Durante esos años, Bolivia registró importantes ingresos provenientes de la exportación de gas natural, especialmente durante la etapa de mayores precios internacionales y volúmenes de producción. Sin embargo, posteriormente la producción comenzó a disminuir debido, entre otros factores, a la menor disponibilidad de reservas y a la falta de nuevos descubrimientos de gran magnitud.
La situación generó preocupación por la capacidad del país para mantener sus compromisos de exportación y garantizar el abastecimiento del mercado interno. Ante este escenario, la exploración y el desarrollo de nuevos campos adquirieron nuevamente relevancia dentro de la agenda económica.
Paz aseguró que la actual administración busca avanzar en una transformación del sector y atraer recursos destinados a incrementar la producción. El Gobierno sostiene que la recuperación de los hidrocarburos será uno de los elementos necesarios para mejorar la situación económica y energética del país.
En su intervención, el presidente también expresó su expectativa de que los resultados de estas inversiones puedan traducirse en beneficios a largo plazo y no solamente en la construcción de infraestructura.
“Queremos ponernos la medalla de la satisfacción de que Bolivia va a tener un mejor futuro”, sostuvo.
El debate sobre la inversión en hidrocarburos se mantiene así como uno de los principales desafíos económicos del país, mientras el Gobierno intenta impulsar nuevas operaciones de exploración y producción frente a la disminución de los volúmenes de gas registrados en los últimos años.

