El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, anunció que este lunes 28 de septiembre oficializará una operación de importación de diésel gestionada a través de una alianza entre el sector público y empresas privadas. La iniciativa busca establecer una alternativa de abastecimiento ante las dificultades que enfrenta el país en materia de carburantes.
Esta primera fase involucra el traslado de más de 300 cisternas que ya se dirigen a Bolivia desde Iquique, Chile. De acuerdo con la autoridad departamental, los camiones transportarán varios millones de litros destinados de manera prioritaria al sector productivo cruceño, previendo además que parte del volumen pueda abastecer a otros consumidores.
Velasco detalló que los motorizados emprendieron viaje aproximadamente tres días antes de su comunicación pública, señalando que la acción se enmarca en una estrategia para diversificar y ampliar las fuentes de suministro mediante mecanismos de importación.
Mediante un video compartido en redes sociales, el gobernador exhibió imágenes del convoy en desplazamiento y remarcó que la medida apunta a dar una respuesta a las complicaciones de provisión que impactan en diferentes áreas económicas.
No obstante, aclaró que este volumen inicial no bastará para cubrir la totalidad de la demanda en Santa Cruz, aunque consideró que representará un alivio para los productores que precisan el combustible con urgencia para sostener sus labores.
Las actividades agropecuarias y productivas dependen en gran medida del diésel para operar maquinaria, logística de transporte y etapas clave de sus cadenas, lo que ha mantenido en alerta a los rubros afectados.
En este marco, Velasco enfatizó que la primera entrega debe tomarse como el inicio de un proceso más amplio, con la meta de consolidar una dinámica que viabilice nuevas compras externas de forma progresiva.
Con ese propósito, indicó que se gestiona la identificación de más proveedores internacionales para futuras operaciones, buscando sostener un flujo regular que atienda un mayor porcentaje del consumo departamental.
Respecto al esquema comercial, la autoridad puntualizó que el precio final tomará como parámetro las cotizaciones internacionales, a las cuales se sumarán los costos logísticos de flete y el margen correspondiente a las firmas privadas involucradas.
El anuncio se contextualiza en un escenario de supresión de la subvención estatal y de incremento en el costo interno del carburante, factores que han despertado inquietud sobre el impacto en las tarifas de transporte, la producción y la distribución de bienes.
Ante esta coyuntura, el gobernador propuso que el retiro del subsidio esté acompañado de medidas de alivio económico, entre las que planteó la suspensión temporal de los impuestos al Valor Agregado (IVA) y a las Transacciones (IT), además de acciones específicas para el transporte público.
La presentación oficial prevista para este lunes aportará precisiones sobre las condiciones del acuerdo público-privado, las cifras exactas del cargamento y el esquema de distribución y comercialización.

