Unidad Nacional (UN) comunicó que emprenderá acciones contra el senador Nilton Condori y el diputado Alejandro Reyes ante las instancias de Ética de la Asamblea Legislativa, además de pedir al Tribunal Supremo Electoral (TSE) la evaluación de sus casos por un presunto transfugio político. La meta de la fuerza partidaria es recuperar dichos escaños para la Alianza Unidad, a raíz de cuestionamientos sobre sus votaciones, posturas públicas y aproximaciones a personalidades ajenas a la agrupación.
La resolución se fijó a lo largo de una reunión de la bancada parlamentaria de la Alianza Unidad efectuada el miércoles en Santa Cruz de la Sierra, encuentro que contó con la presencia del jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, y personeros de la dirección nacional partidaria.
A la conclusión de la cita, la directiva emitió un documento público exteriorizando su disconformidad con el proceder de Condori y Reyes. De acuerdo con el partido, ambos representantes se desmarcaron de los compromisos iniciales asumidos en el bloque parlamentario, sosteniendo líneas contrarias a las resoluciones colectivas.
Entre los fundamentos planteados, UN señaló que los legisladores vertieron declaraciones públicas opuestas a la orientación ideológica de la alianza y sufragaron en desacuerdo con los consensos internos. Para la directiva, estos desacuerdos ameritan una evaluación en los fueros partidarios y parlamentarios pertinentes.
El acercamiento de ambos asambleístas a otras figuras políticas también motivó reparos. En lo que concierne al senador Nilton Condori, el partido mencionó sus vínculos con el expresidente Evo Morales, mientras que respecto al diputado Alejandro Reyes cuestionó su contacto con Fernando Cerimedo, exasesor presidencial.
Unidad Nacional expresó su rechazo a tales nexos, calificando de cuestionables a los personajes aludidos en su comunicado, y enfatizó que sus representantes deben mantener apego y coherencia hacia la estructura que promovió su llegada al Parlamento.
Dentro del paquete de disposiciones, la fuerza prevé radicar denuncias ante las comisiones de Ética tanto en Senadores como en Diputados, someter los antecedentes ante el comité de ética de la propia Alianza Unidad e instar al TSE a iniciar un proceso por presunto transfugio con miras a reincorporar los curules.
El petitorio genera un nuevo escenario de rispidez legislativa, no obstante, el potencial despojo de las bancas dependerá estrictamente de los procedimientos reglamentarios y los veredictos institucionales de las autoridades competentes.
Dentro del mismo documento, UN remarcó sus ejes de atención hacia los próximos meses, alertando sobre el encarecimiento de la canasta, el freno de la economía y las trabas en la generación de empleo, junto con la urgencia de reanimar la producción y prever contingencias en la provisión energética.
De igual forma, la fuerza opositora ratificó su distancia del Órgano Ejecutivo y aseguró que mantendrá denuncias sobre presuntos hechos de corrupción sin distinción de procedencia.
Por último, la bancada legislativa comunicó sus preparativos para intervenir en la siguiente renovación de directivas camerales, recordando el respaldo obtenido en las urnas en agosto de 2025 y señalando que sus curules corresponden a compromisos suscritos de cara a sus electores. (La Razón)


