La Cámara Departamental de la Construcción de La Paz (CADECO) alertó sobre el pronunciado encarecimiento del cemento y demandó la intervención del Gobierno y de las industrias productoras para frenar mayores perjuicios en el rubro. Según los datos de la entidad, el costo de la bolsa trepó de Bs 50 en enero de 2025 a Bs 100 en octubre de 2026, lo que significa un aumento del 100% en menos de dos años.
Mediante un comunicado, la organización manifestó su inquietud ante el incremento de este insumo clave para proyectos estatales, obras privadas y la autoconstrucción. El sector constructor tachó de desproporcionada la variación frente a elementos como las modificaciones en el tipo de cambio y el encarecimiento de los combustibles.
Asimismo, CADECO cuestionó que esta alza responda a la coyuntura económica interna, tomando en cuenta que se trata de un material elaborado en el país. Por esta razón, demandó transparencia sobre los factores que motivaron el reajuste y solicitó informes claros a las empresas productoras.
La mayor preocupación radica en el impacto directo sobre los presupuestos. El hecho de que el costo se haya duplicado respecto a los primeros meses de 2025 obliga a reformular las finanzas de las obras, sobre todo de aquellas planificadas con costos anteriores y que actualmente están en desarrollo.
De acuerdo con la Cámara, los efectos negativos no solo alcanzan a las constructoras, sino también a ferreterías, proveedores de hormigón, contratistas y familias que buscan edificar o refaccionar sus casas, cuyos fondos previstos quedan sobrepasados.
La entidad gremial advirtió que el encarecimiento amenaza la continuidad de los trabajos ante la dificultad para cubrir las diferencias económicas. Entre las contingencias identificadas están posibles paralizaciones, retrasos en los cronogramas e incumplimientos de contratos al agotarse los recursos asignados.
Frente a este escenario, CADECO formuló tres planteamientos concretos. El primero es abrir una instancia de diálogo con las industrias del cemento y las autoridades para revisar las estructuras de costos y los fundamentos técnicos de los aumentos.
La segunda propuesta es la instalación de una mesa técnica interinstitucional conformada por el Gobierno nacional, administraciones departamentales, proveedores y delegados de la construcción, con el fin de analizar el mercado e identificar opciones para aminorar la presión sobre los presupuestos.
Finalmente, solicitaron que el Ejecutivo ejecute medidas dirigidas a brindar estabilidad al mercado de insumos para la construcción, supervisando la competencia y previniendo posibles prácticas de concentración comercial.
CADECO remarcó la urgencia de reestablecer condiciones que garanticen la viabilidad y previsibilidad de las inversiones. Por el momento, la institución insiste en viabilizar estos espacios de concertación para acordar soluciones frente a los costos de las obras.


