La mañana del domingo 11 de octubre, un desprendimiento de tierra y otros materiales causó inquietud entre los vecinos de la zona de Achumani, en el sur de la ciudad de La Paz. El evento tuvo lugar en la avenida Alexander, a la altura de la calle 23, donde cayeron entre 30 y 40 metros cúbicos de material desde un talud que ya contaba con antecedentes de problemas de estabilidad.
De acuerdo con una evaluación preliminar de la Alcaldía de La Paz, el fenómeno fue de magnitud reducida y, conforme al reporte técnico inicial, no significa un riesgo inmediato para los habitantes del área. Asimismo, las autoridades descartaron la existencia de personas heridas o damnificadas.
A raíz de la situación, se desplazó personal de la comuna para revisar las condiciones del suelo y ejecutar faenas orientadas a retirar los sedimentos acumulados y reforzar la firmeza del terreno. Con esta intervención se pretende eludir complicaciones en el tráfico vehicular o perjuicios en las casas contiguas.
Alcaldía pide tranquilidad a los vecinos
El alcalde paceño, César Dockweiler, se pronunció sobre el hecho y puntualizó que las brigadas técnicas inspeccionaron el sitio a fin de verificar las particularidades del desmoronamiento y definir las tareas correspondientes.
“Han podido observar cuál es la situación, no amerita ningún tipo de riesgo para los vecinos”, manifestó la autoridad municipal, al solicitar calma a los ciudadanos mientras se desarrollan los trabajos de mitigación.
Reportes de la Secretaría Municipal de Infraestructura Pública señalaron que la caída de material ocurrió en un talud con registros previos de inestabilidad, motivo por el cual la valoración del área resulta clave para programar intervenciones y aminorar la opción de eventos similares.
Pese a que el movimiento fue catalogado inicialmente como menor, los antecedentes de la estructura geológica obligan a sostener el monitoreo técnico y constatar el funcionamiento de las obras de contención.
Equipos de emergencia realizan trabajos de contención
Tras suscitarse el incidente, integrantes del Grupo de Atención de Emergencias Municipales acudieron al lugar. Las labores programadas contemplan la remoción de la tierra caída, obras de sujeción y el perfilado del talud, con la finalidad de optimizar su estabilidad.
Dicho despliegue busca menguar la acumulación de sedimentos y brindar condiciones más seguras ante eventuales desprendimientos posteriores, evitando que los escombros alcancen la avenida Alexander o afecten a las viviendas aledañas. La inspección continuará para determinar si se aplican disposiciones adicionales en los sectores más vulnerables.
Estructura para contener el material
Desde la comuna se remarcó la operatividad de una pantalla de pilotes en la base del talud, infraestructura que actúa como muro de retención para frenar el avance del material hacia la calzada y las edificaciones cercanas.
Conforme al informe edil, esta barrera de protección funcionó en el punto del deslizamiento y fue ponderada en el diagnóstico preliminar. Pese a ello, las labores de limpieza, mantenimiento e inspección continuarán en el sector.
Hasta el momento, la Alcaldía insiste en que el suceso no entraña peligro inminente para la población local, concentrándose las faenas en despejar la vía y afianzar el terreno mientras avanzan los análisis preventivos.

