La Copa América de 2028 podría experimentar una importante transformación con la ampliación de su formato a 20 selecciones y la posible participación de equipos provenientes de África y Asia. La propuesta contempla incorporar cuatro combinados adicionales, cuyos cupos todavía estarían sujetos a definición, según una información publicada por el diario británico The Times. De concretarse esta iniciativa, el torneo organizado por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) abriría sus puertas a selecciones de otros continentes y ampliaría el alcance internacional de una de las competiciones más tradicionales del fútbol.
De acuerdo con el reporte, la edición de 2028 tendría como sede a Estados Unidos, país que volvería a recibir el certamen después de haber organizado las ediciones de 2016 y 2024. La elección estaría relacionada principalmente con el potencial económico del mercado estadounidense y los ingresos que puede generar la organización de un campeonato de estas características. Argentina y Ecuador también habían manifestado interés en albergar el torneo, aunque Estados Unidos aparece como la alternativa señalada en la información difundida.
La posibilidad de disputar nuevamente la Copa América en territorio estadounidense responde al interés por aprovechar la infraestructura deportiva, la capacidad organizativa y el mercado comercial de ese país. La experiencia de las ediciones anteriores también constituye un antecedente para evaluar la realización de nuevos encuentros en sus estadios, con la expectativa de atraer a aficionados de distintas nacionalidades y ampliar las oportunidades comerciales vinculadas al campeonato.
Uno de los aspectos que más llama la atención de la propuesta es el incremento de participantes. La Copa América ha contado tradicionalmente con las selecciones sudamericanas y, en distintas ediciones, con equipos invitados de otras confederaciones. Sin embargo, elevar el número de participantes hasta 20 representaría un cambio significativo en la estructura del certamen y obligaría a definir cómo se distribuirían los cupos, cuál sería el sistema de competición y de qué manera se organizaría el calendario.
Según la información publicada por The Times, cuatro de las plazas adicionales podrían destinarse a selecciones de África y Asia. La distribución exacta todavía no estaría definida, por lo que no se conocen los países que podrían recibir una invitación ni los criterios que se utilizarían para escogerlos. La posibilidad de incorporar representantes de ambas regiones permitiría reunir equipos con diferentes estilos de juego y ampliar la diversidad futbolística del torneo.
En este escenario, la participación de selecciones africanas y asiáticas dependería de las decisiones que adopten los organismos responsables de la organización. La propuesta también tendría que contemplar aspectos deportivos y logísticos, como la disponibilidad de fechas, los desplazamientos internacionales y la coordinación con los calendarios de las respectivas confederaciones.
Por el momento, la información difundida presenta esta ampliación como una posibilidad y no como una decisión definitiva. La identidad de los equipos invitados, el mecanismo de clasificación y el formato de la fase inicial son cuestiones que aún necesitarían una definición oficial para conocer el alcance real de los cambios planteados.
Otro elemento considerado en el reporte es la coincidencia del calendario internacional. La Eurocopa, competición que reúne a las principales selecciones europeas, se disputaría en un periodo paralelo, motivo por el cual la incorporación de equipos de ese continente quedaría descartada dentro de la propuesta mencionada. En consecuencia, África y Asia aparecen como las regiones que podrían aportar a los nuevos participantes, siempre que se concrete la iniciativa.
Una Copa América con 20 equipos también supondría nuevos desafíos para la organización. Un mayor número de selecciones exigiría establecer grupos y fases de eliminación que permitan completar el campeonato dentro del tiempo previsto. Asimismo, sería necesario ajustar la programación de los partidos y garantizar condiciones adecuadas para las delegaciones participantes.
Desde el punto de vista deportivo, la presencia de selecciones de otras confederaciones podría generar enfrentamientos inéditos y ofrecer a los equipos sudamericanos la oportunidad de medirse con rivales de diferentes tradiciones futbolísticas. Para los combinados invitados, el torneo representaría una plataforma para competir frente a selecciones con una amplia trayectoria internacional y ganar experiencia en un escenario de alta exposición.
En el aspecto comercial, la ampliación también podría incrementar el interés de patrocinadores, cadenas de televisión y aficionados. La realización del campeonato en Estados Unidos permitiría aprovechar un mercado con una importante comunidad latinoamericana y una audiencia diversa, aunque los beneficios concretos dependerían de las condiciones finales del torneo y de la respuesta del público.
La Copa América de 2028 se perfila así como una edición en la que podrían discutirse cambios importantes tanto en la sede como en el número de participantes. La posibilidad de reunir a 20 selecciones y abrir cuatro plazas a equipos africanos y asiáticos marcaría una nueva etapa para el certamen, siempre que las autoridades correspondientes confirmen el proyecto.
Mientras se esperan mayores precisiones, la propuesta divulgada por The Times mantiene abiertas varias interrogantes sobre el formato, los invitados y la organización. La decisión final será determinante para establecer si la próxima edición conserva una estructura similar a las anteriores o avanza hacia una competición con mayor presencia internacional.

