La historia de la selección boliviana de fútbol alcanza sus 100 años, una trayectoria marcada por el esfuerzo constante, contrastes y momentos que permanecen en la memoria colectiva del país. Entre las páginas más destacadas de este centenario sobresalen dos acontecimientos: la obtención del Campeonato Sudamericano de 1963 en territorio nacional y la histórica clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994 lograda en eliminatorias.
El primer gran logro se gestó entre el 10 y el 31 de marzo de 1963, cuando Bolivia fue sede del Campeonato Sudamericano, torneo denominado hoy Copa América. Con partidos disputados en las ciudades de La Paz y Cochabamba, el certamen se convirtió en un hito deportivo para el país.
Bajo la conducción táctica del técnico brasileño Danilo Alvim, el plantel de 22 futbolistas contó con figuras determinantes como Víctor Agustín Ugarte y Wilfredo Camacho, referentes que lideraron una campaña invicta. En una competencia que reunió a siete selecciones, Bolivia inició con un empate frente a Ecuador y luego sumó victorias consecutivas ante Colombia, Perú, Argentina y Brasil para coronarse campeón continental.
Aquella corona de 1963 se mantiene como el único título sudamericano absoluto en la historia de la Verde. Décadas más tarde, en 1997, el país volvió a recibir la Copa América y llegó hasta la final, concluyendo como subcampeón tras caer frente a Brasil en la sede de Gobierno.
El segundo gran momento se consolidó durante 1993 bajo el mando del director técnico español Xabier Azkargorta. En aquel clasificatorio, Bolivia obtuvo el boleto para la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, regresando a la máxima cita deportiva luego de sus participaciones por invitación en las ediciones de 1930 y 1950.
Con Marco Antonio Etcheverry como una de sus principales figuras de ataque, la selección compartió grupo con Brasil, Uruguay, Ecuador y Venezuela. El combinado nacional selló triunfos ante los venezolanos, un triunfo ante los charrúas y una recordada victoria frente al representativo brasileño, asegurando finalmente el segundo puesto de la serie con un empate determinante.
Ya en la cita de Estados Unidos 1994, la Verde abrió el torneo frente a Alemania, vigente campeona del orbe, que venció por 1-0. En la segunda fecha igualó sin tantos ante Corea del Sur y concluyó su paso en la fase de grupos con una caída 3-1 ante España. Aquel compromiso registró el tanto de Erwin Sánchez, señalado como el único gol boliviano en la historia del Mundial absoluto masculino.
La memoria futbolística del país también resguarda otros registros, como el acontecido en 1938 en los Juegos Bolivarianos de Bogotá, Colombia. Durante la etapa amateur, el representativo nacional se midió con Venezuela, Perú, Colombia y Ecuador. Según datos del portal Historia del Fútbol Boliviano, el equipo consiguió la presea de plata tras jugar cinco partidos y ganar 2-1 un desempate ante Ecuador, con dos goles de Rodolfo Plaza.
A cien años del inicio de su recorrido, la consagración de 1963 y la clasificación a la cita ecuménica de 1994 continúan como los dos pilares más significativos en la historia futbolística del país. (Visión 360)

