El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó que su nación se encuentra en condiciones de desempeñar una función de mediación y equilibrio en Oriente Medio. La postura fue expresada durante una reunión sostenida este lunes en París con el primer ministro de Irak, Ali Faleh Al-Zaidi.
La cita coincidió con la primera parada de la gira de Al-Zaidi por el continente europeo, en medio de tensiones regionales y de una inquietud generalizada en la comunidad internacional respecto a la seguridad energética.
Macron valoró positivamente que el jefe del Gobierno iraquí eligiera comenzar su recorrido en territorio francés y evaluó que este paso abre opciones para consolidar la cooperación bilateral, además de impulsar medidas orientadas a apaciguar las tensiones en la zona.
Asimismo, el jefe de Estado galo relacionó la situación de Oriente Medio con factores que afectan de manera directa a la ciudadanía francesa, particularmente en el rubro de la energía. Detalló que fomentar la desescalada y gestionar nuevas vías para el traslado de hidrocarburos puede colaborar a menguar los riesgos en la provisión y frenar eventuales subidas en los precios de los carburantes.
Energía y rutas alternativas
Una de las inquietudes centrales para París radica en la protección de los trayectos empleados para transportar recursos energéticos desde Oriente Medio. Frente a este panorama, Macron indicó que progresar en corredores alternos al estrecho de Ormuz permitiría aminorar la vulnerabilidad ante hipotéticas suspensiones en el tránsito de energía.
El mandatario remarcó que la diplomacia de su país genera efectos palpables en la economía ciudadana. A su criterio, asegurar un suministro energético constante coadyuva a disminuir la presión sobre las tarifas de los combustibles y a resguardar la capacidad adquisitiva.
El enfoque francés evidencia la trascendencia que representa para Europa sostener operativas y resguardadas las vías clave de abastecimiento internacional, sobre todo ante probables escenarios de conflicto armado en la región.
Cooperación contra el terrorismo
En las conversaciones bilaterales también se abordó la colaboración en defensa y seguridad. Macron subrayó la urgencia de afianzar las labores coordinadas con Estados aliados para encarar los riesgos asociados al terrorismo.
Desde la perspectiva de Francia, robustecer los nexos con los socios locales favorece la seguridad colectiva y previene la aparición de nuevos focos de conflicto.
El acercamiento con Bagdad abarca materias como la estabilidad regional, el combate antiterrorista, la defensa mutua y el resguardo del flujo de energéticos.
Macron apuntó que estas iniciativas integran un mismo plan: apoyar la pacificación en Oriente Medio mientras Francia precautela sus intereses económicos y de defensa.
La reunión celebrada en el Palacio del Elíseo afianza los lazos entre París y Bagdad, en un intento de la administración francesa por afianzar su gravitación en una zona estratégica para la economía y estabilidad de Europa.

