Los recientes episodios de violencia en San Ignacio de Velasco reactivaron la discusión sobre las medidas de seguridad vigentes en la zona fronteriza de Santa Cruz. Representantes de la Gobernación cruceña manifestaron reparos ante la efectividad del plan Frontera Segura y solicitaron al Gobierno nacional un despliegue institucional más amplio para combatir el narcotráfico y los delitos ligados al crimen organizado.
El secretario departamental de Seguridad Ciudadana, coronel Jorge Santiesteban, calificó de insuficientes los operativos ejecutados hasta el momento y sugirió redefinir la estrategia de control en las áreas próximas al límite con Brasil.
Para la autoridad regional, el contexto amerita una labor más contundente y coordinada, señalando entre las opciones la integración de las unidades militares acantonadas en el sector para robustecer la vigilancia y el control del territorio.
La postura institucional se conoció luego de dos hechos armados registrados en San Ignacio de Velasco, en los cuales dos ciudadanos bolivianos, de 22 y 43 años, murieron por impactos de bala.
Investigan presunto nexo con el narcotráfico
Informes policiales dieron cuenta de que los fallecidos contaban con antecedentes vinculados al narcotráfico. Al respecto, el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Celín Salas, señaló que se maneja una hipótesis sobre una probable conexión entre los crímenes y dichas actividades ilícitas.
No obstante, el jefe policial aclaró que este vínculo aún debe comprobarse mediante las pesquisas a cargo de las unidades operativas y el Ministerio Público.
Los sucesos generaron inquietud en el Comando General de la Policía debido al clima de inseguridad en la zona. Ante esto, Salas admitió que el plan Frontera Segura podría someterse a reajustes tras revisarse los resultados alcanzados en su primer mes de implementación.
La autoridad policial detalló que el esquema operativo puede adaptarse a los requerimientos de cada región, por lo que no descartó modificaciones orientadas a optimizar el rendimiento del contingente.
Piden mayor intervención estatal
A las observaciones se sumó la asambleísta departamental Natasha Castedo, quien afirmó que los pobladores de San Ignacio precisan de una presencia estatal permanente y visible.
La legisladora pidió al nivel central del Estado reforzar el resguardo fronterizo e implementar acciones que frenen la percepción de inseguridad en la localidad.
Castedo enfatizó que la respuesta no debe reducirse a intervenciones temporales. En ese sentido, comunicó que, junto a otra representante provincial, presentó una solicitud a la Asamblea Legislativa Departamental para evaluar una declaratoria de emergencia por la coyuntura del municipio.
Dicha iniciativa pretende acelerar la atención del Ejecutivo nacional y demandar medidas más rigurosas.
Advierten sobre pintadas urbanas
La presencia de grafitis en distintas zonas de San Ignacio también encendió las alarmas locales.
Castedo reportó el hallazgo de mensajes en más de 50 o 60 paredes, entre ellas dos recintos educativos, con inscripciones alusivas a “CV” y “PCC”. A la fecha, no existe confirmación de las autoridades sobre los autores ni sobre un lazo verificado con agrupaciones criminales.
Se aguarda que el proceso investigativo determine la procedencia de estas marcas y si representan una amenaza real para la comunidad.
Plantean nueva estructura de control
Frente a este panorama, Santiesteban propuso la conformación de un Comando Estratégico Operacional en San Ignacio de Velasco, enfocado en articular permanentemente los esfuerzos contra el delito.
La propuesta sugiere afianzar la coordinación operativa entre las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en puntos críticos cercanos a la frontera brasileña.
El propósito apunta a resguardar el territorio, agilizar la capacidad de respuesta y sostener labores de prevención frente a actividades ilícitas.
Los reparos regionales coinciden con las primeras fases del plan Frontera Segura, mientras la Policía evalúa el impacto de las intervenciones y los habitantes de la zona continúan pidiendo resguardo ante los recientes crímenes. (Erbol)

