Un vuelo de American Airlines que cubría la ruta entre Dallas-Fort Worth, Texas, y Newark, Nueva Jersey, tuvo que ser desviado hacia Baltimore luego de que un pasajero protagonizara un episodio de violencia dentro de la aeronave. El hombre habría proferido expresiones racistas y homofóbicas, además de agredir físicamente a otros pasajeros durante el trayecto.
Debido a la situación, varios pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron para evitar que el incidente continuara escalando. El hombre terminó siendo sujetado con bridas plásticas y cinta adhesiva mientras permanecía en su asiento hasta que el avión aterrizó.
El hecho ocurrió la noche del jueves 3 de septiembre de 2026, durante el vuelo AA618, operado por un Boeing 737. La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth con destino al Aeropuerto Internacional Newark Liberty, pero la tripulación decidió modificar la ruta ante la conducta considerada disruptiva de uno de los pasajeros.
De acuerdo con información de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), el avión aterrizó de manera segura aproximadamente a las 22:15 en el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington.
El conflicto comenzó durante el vuelo
Según los testimonios recogidos posteriormente por medios estadounidenses, el comportamiento del pasajero comenzó a generar preocupación cuando el vuelo llevaba varias horas de recorrido.
El hombre, identificado posteriormente como Arthur Lundeen, de 67 años y procedente de Arizona, se encontraba en la zona de primera clase cuando comenzó a discutir y a dirigirse de manera ofensiva tanto hacia integrantes de la tripulación como hacia otras personas que viajaban en el avión.
Testigos señalaron que inicialmente lanzó comentarios considerados ofensivos y utilizó lenguaje vulgar. Entre las expresiones que habría pronunciado se encontraban insultos de carácter racista y homofóbico.
La situación se agravó cuando el pasajero habría comenzado a golpear a la persona que estaba sentada a su lado. Una mujer intentó intervenir para detener el altercado, pero también habría sido empujada por el hombre.
Ante el riesgo de que otros pasajeros resultaran afectados, la tripulación buscó controlar la situación y algunos viajeros decidieron colaborar para reducir al sujeto.
Entre quienes intervinieron se encontraban Richard Olenick y Juan Mejia. Este último, según los testimonios difundidos por medios estadounidenses, es un policía retirado de Nueva Jersey.
Pasajeros intervinieron para detenerlo
Al observar que la situación podía convertirse en una amenaza para más personas a bordo, Mejia se acercó al pasajero y trató de inmovilizarlo. Olenick también participó en la intervención.
Los testimonios indican que el individuo continuó resistiéndose y mantuvo una actitud agresiva pese a los intentos de controlarlo.
En medio del forcejeo, una integrante de la tripulación proporcionó sujetadores plásticos para que pudieran asegurar las manos del pasajero. Sin embargo, el hombre habría continuado intentando liberarse.
La situación llegó a un punto más delicado cuando el pasajero presuntamente mordió a uno de los hombres que intentaban contenerlo. También habría intentado morder a otra persona que participaba en la intervención.
Ante la persistencia de la resistencia, se utilizó cinta adhesiva para mantener al hombre sujeto al asiento y reducir sus movimientos.
Los pasajeros que participaron en la inmovilización señalaron posteriormente que su intención era evitar que el hombre siguiera atacando a otras personas y no causarle lesiones.
Según uno de los testimonios, se tomó especial cuidado para no cubrir la boca del pasajero con la cinta, con el objetivo de evitar cualquier dificultad para respirar.
El avión fue desviado a Baltimore
La tripulación decidió entonces modificar el itinerario y dirigir el Boeing 737 hacia Baltimore, donde las autoridades podían intervenir una vez que la aeronave llegara a tierra.
El destino original era Newark, pero la presencia de un pasajero que continuaba comportándose de manera agresiva llevó a la tripulación a tomar la decisión de realizar un aterrizaje no programado.
La FAA confirmó posteriormente que el vuelo AA618 aterrizó en Baltimore alrededor de las 10:15 de la noche.
La decisión permitió que agentes de la Autoridad de Transporte de Maryland acudieran al aeropuerto para hacerse cargo del pasajero una vez que el avión estuviera en tierra.
Mientras la aeronave se encontraba en ruta hacia Baltimore, el hombre permaneció bajo control de los pasajeros que participaron en la intervención y de la tripulación.
Imágenes difundidas posteriormente en redes sociales muestran al pasajero sentado en la zona de primera clase mientras tenía diferentes partes del cuerpo sujetas con cinta adhesiva y las manos aseguradas mediante bridas plásticas.
El material generó numerosas reacciones en internet debido a la particular forma en la que se tuvo que controlar al hombre durante el vuelo.
Fue arrestado al aterrizar
Después del aterrizaje en Baltimore, agentes policiales ingresaron a la aeronave y procedieron a retirar al pasajero.
Las autoridades identificaron al hombre como Arthur Lundeen, de 67 años. Posteriormente fue puesto bajo custodia y procesado por cargos contemplados en la legislación estatal.
El caso también llamó la atención de autoridades federales. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que participa en las pesquisas para determinar si los hechos pueden derivar en acusaciones bajo jurisdicción federal.
La investigación deberá establecer con precisión qué ocurrió dentro de la aeronave, las circunstancias que provocaron el comportamiento del pasajero y las posibles responsabilidades derivadas de las agresiones denunciadas.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente una explicación definitiva sobre qué desencadenó la conducta del hombre.
Se investiga qué provocó su comportamiento
Los testimonios de algunos pasajeros indican que, antes del altercado, no se habría registrado un comportamiento que hiciera prever la situación posterior.
También surgieron referencias a que el hombre estaba consumiendo una bebida durante el vuelo. Sin embargo, no existe hasta ahora una confirmación oficial que establezca que el consumo de alcohol haya sido la causa de su conducta.
Por esta razón, las autoridades mantienen abiertas diferentes líneas de investigación y cualquier versión sobre el origen del episodio deberá ser considerada preliminar hasta que finalicen las pesquisas.
El FBI deberá evaluar los testimonios de pasajeros y tripulantes, además de otros elementos relacionados con el incidente, para establecer si corresponde presentar cargos federales.
El vuelo retomó su recorrido
Una vez que Lundeen fue retirado de la aeronave, el vuelo pudo continuar hacia su destino original.
American Airlines confirmó que el avión tuvo que ser desviado debido a la presencia de un pasajero considerado disruptivo. La compañía también señaló que la seguridad de sus pasajeros y trabajadores constituye una prioridad y que no tolera comportamientos violentos.
Tras la intervención de las autoridades en Baltimore, la aeronave retomó su recorrido hacia Newark.
Los registros del vuelo muestran que el AA618 finalmente llegó a Nueva Jersey después de la escala no prevista en Baltimore.
De esta manera, el incidente provocó una interrupción temporal del viaje, pero no impidió que el resto de los pasajeros pudiera llegar posteriormente al destino establecido.
Un nuevo caso de violencia a bordo
El episodio vuelve a poner en evidencia las dificultades que pueden enfrentar las tripulaciones y pasajeros cuando una persona adopta una conducta violenta durante un vuelo.
En este caso, la situación requirió la intervención de varias personas dentro de un espacio reducido y llevó a la tripulación a solicitar apoyo de las autoridades mediante el desvío de la aeronave.
La utilización de cinta adhesiva y sujetadores plásticos para mantener al pasajero bajo control se produjo después de que, según los testimonios difundidos, los métodos iniciales de contención no fueran suficientes debido a la resistencia del hombre.
Finalmente, la situación quedó bajo control tras el aterrizaje en Baltimore y la posterior detención de Lundeen.
Las investigaciones continuarán para determinar las circunstancias exactas del altercado y definir las acciones legales que podrían corresponder. Mientras tanto, el pasajero permanece a disposición de las autoridades estadounidenses.
El vuelo AA618 pudo completar posteriormente su trayecto hasta Newark, aunque los pasajeros y la tripulación tuvieron que afrontar un desvío inesperado debido al comportamiento del hombre que viajaba a bordo.

