Los precios de diversos artículos de la canasta familiar sufrieron nuevos incrementos en centros de abasto de Cochabamba y Santa Cruz, donde los comerciantes reportaron modificaciones que golpean de forma directa el presupuesto de los hogares. El arroz alcanzó los Bs 500 por quintal en la capital cruceña, mientras que en Cochabamba productos como la cebolla, el tomate y el pimentón también se expenden a costos más elevados.
En el mercado Nuevo El Plan de Santa Cruz, vendedores del área de abarrotes detallaron que el quintal de arroz subió de Bs 360 a Bs 500, lo que significa un aumento de Bs 140. Al mismo tiempo, el kilo de grano de primera calidad se ofrece a Bs 14, un valor que repercute en uno de los elementos de mayor consumo en las mesas del país.
Este escenario genera inquietud entre los compradores habituales, dado que el arroz es un componente esencial de la dieta diaria. La subida obliga a los compradores a destinar más dinero para conseguir el mismo volumen, en tanto que los gremiales afirman que deben reajustar sus tarifas de acuerdo con las cifras que les cobran sus distribuidores.
Por su parte, en Cochabamba la situación es similar en el mercado Triangular, espacio donde los vegetales mostraron notorios incrementos. El kilo de cebolla trepó a Bs 10, cuando anteriormente oscilaba entre Bs 6 y Bs 8. En el caso del tomate, la cuartilla se vende entre Bs 30 y Bs 35, a la par que el pimentón llega hasta los Bs 8 por unidad.
Estos montos evidencian el encarecimiento de varios productos perecederos de consumo corriente. Para las familias que abastecen su despensa periódicamente, estas alteraciones demandan un esfuerzo económico extra, empujando en algunos casos a recortar cantidades o buscar alternativas más baratas.
Comerciantes apuntan al costo del diésel
Gremiales de ambos centros urbanos asociaron el incremento de los alimentos a la subida en el costo del diésel, norma aprobada vía decreto supremo hace cerca de un mes. Según manifestaron, este carburante encarece los fletes de transporte de la carga desde las áreas agrícolas hasta los centros de abasto y las ciudades.
La logística de distribución constituye una etapa clave en la cadena comercial, de manera especial en las hortalizas, que deben ser llevadas desde las zonas productoras hacia los puestos de venta al público. Por ello, los minoristas aseguran que los mayores costos operativos que asumen para surtirse se trasladan irremediablemente al cliente final.
En este sentido, una vendedora de verduras descartó que las alzas provengan de maniobras de especulación interna y afirmó que los cargamentos ya arriban con precios elevados fijados por los proveedores. Debido a esto, los minoristas aseguran verse perjudicados por las fluctuaciones previas a la llegada de la mercadería al mercado.
Con todo, las tarifas suelen diferir en función del producto, la calidad ofertada, la disponibilidad y el centro de abasto. Por este motivo, los datos observados corresponden puntualmente a los mercados monitoreados y no reflejan necesariamente las cotizaciones de todo el territorio nacional.
El impacto en la economía familiar
El encarecimiento simultáneo de abarrotes y verduras impone una mayor presión sobre la economía doméstica, en la que los ingresos deben repartirse para solventar alimentación, pasajes, servicios y otros requerimientos básicos.
La situación del arroz cobra relevancia debido a la brecha detectada en el costo del quintal en Santa Cruz, ya que el paso de Bs 360 a Bs 500 representa un impacto que también puede golpear a pensiones y negocios gastronómicos que emplean este alimento como ingrediente central.
Asimismo, en Cochabamba, la cebolla, el tomate y el pimentón son insumos elementales para la elaboración de la comida diaria, de modo que sus aumentos elevan el gasto cotidiano. Esta variación golpea sobre todo a los hogares que adquieren raciones pequeñas varias veces por semana.
Mientras el comercio atribuye la escalada al precio del combustible y del flete, los clientes deben lidiar con estas tarifas en sus compras habituales. El comportamiento del mercado durante las próximas jornadas determinará si estos incrementos se estabilizan o si surgen nuevos ajustes en las principales ciudades del eje central.


