El sector panificador determinó mantener estable el precio del pan mientras se asegure el suministro continuo de harina. La medida se conoció tras las gestiones del Gobierno nacional para viabilizar el ingreso de un nuevo contingente del insumo, en un contexto marcado por las dificultades de los productores para sobrellevar sus costos operativos.
El dirigente del sector, Dandy Mallea, informó que la disponibilidad de la materia prima facilitará sostener momentáneamente el costo final que paga el consumidor. Precisó que dicha estabilidad dependerá de manera directa del flujo constante en la provisión, por lo que esperan que el cargamento sea trasladado y distribuido sin contratiempos.
Según detalló la dirigencia, una parte de la harina tramitada por el Ejecutivo ya ingresó a territorio boliviano y se encuentra en Yacuiba. El producto aún debe ser transportado hasta la ciudad de La Paz para quedar a disposición de los elaboradores y garantizar la continuidad de la producción.
Pese al compromiso de no elevar el precio de venta, los panificadores contemplan aplicar ajustes en el gramaje de cada unidad. Mallea explicó que reducir el peso de las piezas será una de las alternativas para conservar el valor actual mientras cuenten con la harina facilitada por las gestiones estatales.
Para amortiguar el desabastecimiento, el Gobierno recurrió a la apertura de la importación de harina con el fin de diversificar los suministros. Por su parte, los productores señalaron que, si bien valoran el trabajo coordinado, la clave residirá en que el cargamento llegue de forma oportuna a los centros de mayor demanda y se distribuya con regularidad entre las bases.
La permanencia de estas condiciones de comercialización se evaluará una vez que el insumo esté efectivamente en La Paz, en un escenario donde los panificadores advierten que otros insumos y servicios también ejercen presión sobre los costos de producción.

