A través de su representación diplomática en el país, Estados Unidos entregó a la Policía Boliviana un lote de equipos de protección personal y material no letal para el control del orden público. El objetivo de la donación consiste en mejorar la seguridad de los efectivos e incrementar su capacidad de respuesta ante eventuales conflictos que pongan en riesgo a la ciudadanía.
Los suministros fueron financiados por la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL), adscrita al Departamento de Estado de Estados Unidos, y están asignados a la Unidad Técnica de Operaciones Policiales (UTOP), instancia especializada en contingencias de orden público.
El acto formal se efectuó el viernes 9 de octubre de 2026 en dependencias de la Academia Nacional de Policía. En la recepción participaron el director de la INL en Bolivia, Matthew Zamary; el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo; y el comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez.
Énfasis en la seguridad de los uniformados
La dotación persigue dar mayores garantías de resguardo a los efectivos durante intervenciones y sumar medios para atender alteraciones de la paz pública. Desde la legación diplomática señalaron que la entrega responde a la cooperación bilateral en seguridad, orientada a optimizar capacidades y mitigar riesgos en labores operativas.
Durante la ceremonia, Zamary remarcó que el traspaso no se limita al aspecto material, sino que refleja la coordinación ante desafíos compartidos y metas conjuntas en seguridad. No obstante, subrayó que el aprovisionamiento debe complementarse con una preparación rigurosa, destacando que la capacitación, la disciplina y la proporcionalidad resultan claves para el uso correcto de las herramientas.
Derechos humanos y derecho a la protesta
La preservación de las garantías fundamentales durante los operativos fue otro de los puntos centrales del evento. Zamary manifestó que las fuerzas del orden deben diferenciar el ejercicio legítimo del derecho a la protesta de los actos que vulneren los derechos de terceros, tales como la libre transitabilidad y el acceso a suministros básicos, fármacos y alimentos.
La cooperación se inscribió de este modo en una labor policial regulada y supeditada a los límites legales, especialmente en concentraciones masivas donde la intervención exige evaluar riesgos y aplicar medidas proporcionales.
Agradecimiento institucional
Por su parte, el comandante Adrián Álvarez expresó su gratitud por el equipamiento recibido para las funciones de control público.
“Recibimos con profundo agradecimiento esta valiosa donación de equipo antidisturbios entregada por la Embajada de los Estados Unidos”, manifestó la autoridad policial durante el acto.
En la información brindada por la embajada no se detallaron de forma pública los volúmenes exactos de material, la cuantía económica ni las especificaciones técnicas completas de la dotación.
Cooperación en seguridad y justicia
Este aporte se enmarca en una agenda compartida que abarca el fortalecimiento institucional, la profesionalización de la fuerza, la lucha contra la corrupción y el combate conjunto al narcotráfico y el crimen transnacional, con miras a respaldar el sistema judicial y de seguridad del país.

