La falta de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) comenzó a sentirse en distintos sectores de la ciudad de La Paz. Comerciantes consultados reportaron que los camiones distribuidores dejaron de llegar con normalidad, mientras que los distribuidores atribuyen las dificultades al aumento de sus costos operativos tras la eliminación de la subvención al diésel.
Un recorrido realizado por 20 tiendas de barrio ubicadas en el centro paceño y la zona Sur evidenció diferencias en el nivel de abastecimiento, aunque varios establecimientos coincidieron en que conseguir garrafas se volvió más complicado durante los últimos días.
En Irpavi II y Obrajes, donde se revisaron siete tiendas, ninguno de los negocios visitados contaba con garrafas disponibles para la venta. Los comerciantes señalaron que los vehículos encargados de distribuir el combustible dejaron de pasar por esos sectores desde hace varios días.
El precio oficial de la garrafa de GLP se mantiene en Bs 22,50 cuando es adquirida mediante los camiones distribuidores. Sin embargo, ante la ausencia del producto en algunos barrios, los comerciantes que logran conseguir garrafas las ofrecen a precios superiores.
En estos sectores, los vendedores señalaron que normalmente comercializan las garrafas entre Bs 27 y Bs 32, aunque durante los últimos días el principal problema no ha sido únicamente el precio, sino la imposibilidad de contar con producto para la venta.
En el centro también se reportan dificultades
La situación tampoco es completamente regular en el centro de La Paz. En los sectores de San Jorge y la avenida Landaeta fueron visitadas 13 tiendas de barrio y solo cinco disponían de garrafas al momento del recorrido.
En estos establecimientos, los precios encontrados oscilaron entre Bs 28 y Bs 30.
Los comerciantes consultados indicaron que la frecuencia de llegada de los camiones se redujo considerablemente. Algunas vendedoras afirmaron que llevan hasta dos semanas sin recibir la distribución habitual.
La situación también afecta a las familias que dependen diariamente del GLP para preparar sus alimentos.
“Vengo de la zona Sur. Estos días no hemos encontrado, es un perjuicio terrible. Nosotros gastamos una garrafa al día”, relató una persona que realizaba una fila para adquirir una garrafa en inmediaciones del surtidor de San Pedro.
La búsqueda de GLP también genera concentración de compradores en los puntos donde todavía existe disponibilidad, aumentando las filas y obligando a algunos usuarios a trasladarse desde otros barrios para intentar conseguir una garrafa.
Distribuidores apuntan al aumento de costos
Los problemas de abastecimiento aparecen en un contexto marcado por el incremento del precio del diésel y la eliminación de su subvención.
Los distribuidores de GLP sostienen que esta modificación elevó sus costos de operación, principalmente por el impacto que tiene el combustible sobre el transporte de las garrafas desde los centros de distribución hasta los diferentes barrios.
El incremento de los gastos de traslado habría dificultado mantener las rutas de distribución bajo las condiciones anteriores, situación que derivó en reclamos y negociaciones con el Gobierno.
Mientras en La Paz los comerciantes continúan reportando dificultades para acceder al producto, en Santa Cruz se anunció la reanudación de la distribución domiciliaria y barrial.
Santa Cruz retoma la distribución
Fernando Segovia, dirigente de la Cámara de Distribuidores de GLP de Santa Cruz, informó que los camiones volverían a recorrer los barrios luego de un acuerdo alcanzado con autoridades nacionales.
El representante pidió a las familias mantener la calma y recordó que el precio de referencia para la garrafa debe ser de Bs 22,50.
“Los camiones están saliendo a los barrios”, señaló Segovia en declaraciones a Red Uno, al explicar que el acuerdo permitirá reactivar progresivamente la distribución.
El dirigente también informó que se instalarán mesas técnicas destinadas a analizar los costos y las condiciones que enfrenta actualmente el sector distribuidor.
Gobierno y transportistas alcanzan acuerdo transitorio
El conflicto comenzó a ser abordado mediante reuniones entre representantes del Gobierno y del transporte nacional de GLP. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que el jueves se alcanzó un acuerdo transitorio para restablecer la distribución y evitar que la falta de garrafas se profundice.
Las conversaciones comenzaron el 29 de septiembre y derivaron en un compromiso temporal mientras se realiza un estudio de tarifas con participación de empresas independientes.
Según YPFB, este mecanismo permitirá garantizar el abastecimiento tanto en Santa Cruz como en el resto del país durante el periodo de evaluación.
Sin embargo, en La Paz todavía persisten reportes de comerciantes que aseguran no haber recibido garrafas durante varios días. La situación coloca nuevamente bajo presión a las familias que dependen del GLP para cocinar y a los pequeños negocios que comercializan el producto.
El desarrollo de las mesas técnicas será clave para determinar si el esquema acordado permite normalizar la distribución y establecer nuevas condiciones para el transporte de las garrafas, en un escenario marcado por el incremento de los costos logísticos y la eliminación de la subvención al diésel.

