El líder de la alianza LIBRE, Jorge Tuto Quiroga, informó que este lunes presentará, de forma conjunta con su bancada parlamentaria, un proyecto de reforma a la Constitución Política del Estado (CPE). El planteamiento busca consolidar mayor seguridad jurídica, abrir las puertas a capitales del exterior y facultar el uso de mecanismos de arbitraje internacional.
La propuesta se perfila en medio de un escenario marcado por la escasez de dólares, limitaciones en el suministro de combustibles y dificultades en la generación de empleo. Bajo la perspectiva de Quiroga, este contexto exige transformaciones estructurales con miras a recobrar la confianza de los inversionistas privados.
En contacto con la radioemisora Kancha Parlaspa de la red Erbol, en Cochabamba, el dirigente de oposición advirtió que Bolivia atraviesa una coyuntura económica y energética delicada. Remarcó que, de no asumirse medidas a corto plazo, podrían originarse nuevas dificultades en la provisión de energéticos y carburantes.
Una de las principales alertas formuladas por el exmandatario apunta al abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Señaló que la falta de gasolina y diésel podría propagarse hacia otros insumos energéticos, afectando la vida familiar y las labores productivas.
Asimismo, advirtió sobre la posibilidad de que aumenten las trabas en la entrega de gas y la probabilidad de registrarse cortes de energía eléctrica. Subrayó que dicho escenario impactaría de forma directa en las industrias, ya que diversas fábricas podrían verse forzadas a reducir o paralizar actividades por el déficit energético.
Quiroga responsabilizó de una parte sustancial de la crisis del sector a la conducción de los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS). De manera específica, criticó el manejo de las reservas hidrocarburíferas y afirmó que en ese ciclo no se concretaron las inversiones requeridas para restituir las existencias de gas.
El representante de LIBRE apuntó que estos problemas ya habían sido advertidos tanto en el periodo de campaña electoral como en el arranque del actual mandato gubernamental. Aseguró que su línea de acción se ha enfocado en resguardar la institucionalidad e insistir en reformas que considera urgentes.
Bajo esa óptica, recordó el respaldo prestado por sus legisladores hacia ciertas políticas del Órgano Ejecutivo, citando como antecedentes el apoyo a la denominada Ley COPA y a la Ley de Estado de Excepción.
El expresidente también rememoró el encuentro sostenido el pasado 9 de mayo en Cochabamba, cita en la que se planteó emprender una reforma a la Carta Magna; no obstante, cuestionó que desde entonces no se hayan registrado avances prácticos al respecto.
A su juicio, el estancamiento de estas propuestas responde al entendimiento pactado entre la administración de Rodrigo Paz y la Central Obrera Boliviana (COB). Debido a ello, demandó que el oficialismo defina si priorizará dicho acuerdo o si se plegará a los ajustes que, según su lectura, precisa el país.
El proyecto que ingresará formalmente este lunes pretende modificar los preceptos constitucionales para facilitar la atracción de inversiones externas, brindando certidumbre legal a los capitales interesados y habilitando tribunales de arbitraje internacional para dirimir controversias.
Para Quiroga, captar recursos externos es imprescindible en pos de dinamizar la economía, contrarrestar la falta de divisas e impulsar el empleo a través de condiciones seguras para el sector empresarial.
El planteamiento surge al cumplirse un año de las elecciones generales (primera vuelta y comicios legislativos). Quiroga criticó que, pese a las expectativas ciudadanas, no se hubieran implementado cambios sustanciales en el entramado institucional y económico.
Para viabilizarse, la propuesta legislativa de reforma constitucional deberá tramitarse en la Asamblea Legislativa Plurinacional y someterse a los pasos legales correspondientes, requiriendo el consenso y aval de las fuerzas políticas con representación parlamentaria.

