Tatiana Marset, hermana del uruguayo Sebastián Marset, aseveró que permanecerá en Bolivia mientras se sustancia el proceso judicial en su contra y expresó su agradecimiento público a los ciudadanos que se presentaron como garantes para hacer viable su detención domiciliaria.
Las declaraciones se registraron este jueves, un día después de que abandonara el penal de Palmasola, en Santa Cruz, donde permaneció recluida más de cinco meses con detención preventiva. En esta nueva etapa procesal, cumplirá arresto domiciliario en la residencia de su abogada defensora, Mónica Terrazas.
En una rueda de prensa, Marset agradeció a las personas que ofrecieron respaldarla ante la administración judicial. Señaló que en un principio desconocía los alcances de la figura de un garante y admitió que no tenía trato personal con varios de los postulantes que manifestaron su voluntad de asumir esa responsabilidad.
La joven resaltó el apoyo recibido y sostuvo que las muestras de solidaridad desde distintos sectores le generan una lectura positiva frente al proceso.
“Muchas gracias porque sin ellos yo no estaría acá fuera”, manifestó al aludir a las personas que facilitaron su salida del recinto penitenciario cruceño.
Asimismo, comentó que le llegaron mensajes de ciudadanos con la intención de respaldarla como garantes, calificando la situación de llamativa y asumiéndola como una señal de aliento judicial.
Su excarcelación de Palmasola se ejecutó el miércoles tras la determinación de la autoridad judicial que modificó las medidas cautelares, ordenando que continúe sometida a la investigación bajo detención domiciliaria.
La resolución judicial establece que deberá permanecer en el inmueble acreditado y sujetarse a los condicionamientos procesales. Su representación legal enfatizó que acatará las restricciones y se presentará a cada citación correspondiente.
Por otra parte, Marset descartó tajantemente cualquier plan para marcharse del país, argumentando que confía en demostrar su inocencia y que no tiene motivos para huir.
“No tengo necesidad de irme porque yo no escondo nada”, sentenció.
En cuanto a sus actividades inmediatas, indicó que buscará retomar sus estudios universitarios, pues cursaba la carrera de Derecho en Uruguay antes de su reclusión preventiva, formación que vio truncada por su situación jurídica.
Además de reactivar sus estudios bajo el arresto domiciliario, Marset adelantó que se enfocará en someterse a revisiones y controles médicos pendientes para continuar con su atención en salud.
Su jurista patrocinante, Mónica Terrazas, cuestionó los indicios empleados por los investigadores para vincular a su defendida en el caso. Terrazas sostuvo que la causa se halla avanzada y aseveró que hasta el momento no se habrían encontrado elementos suficientes que relacionen de forma directa a Marset con los presuntos ilícitos.
La causa de Tatiana Marset deriva de las investigaciones abiertas en el país respecto al entorno familiar de Sebastián Marset, quien cuenta con requerimientos de la justicia internacional por delitos de narcotráfico. No obstante, la situación jurídica de la imputada se dilucida de forma individual en los tribunales bolivianos, donde la defensa insiste en su inocencia a la espera de una resolución definitiva.

