Una repentina y fuerte granizada sorprendió la noche del martes 20 de octubre a los habitantes de La Paz y El Alto, dejando diversas arterias cubiertas por un manto de hielo y agua. El temporal impactó a transeúntes y generó dificultades para el tránsito vehicular, sobre todo en los puntos donde el granizo quedó acumulado sobre el asfalto.
El evento meteorológico se desató alrededor de las 20:00 y se prolongó durante unos diez minutos, de acuerdo con reportes de medios de comunicación. Pese a su corta duración, la fuerza de la precipitación pintó de blanco aceras y calzadas, tomando desprevenidos a conductores y peatones que circulaban a esa hora.
En la sede de gobierno, registros visuales mostraron la acera de la avenida Saavedra totalmente tapizada de hielo, reflejando la magnitud del temporal en determinados sectores de la urbe paceña, donde además se sintió un ambiente frío.
Por su parte, en El Alto, la avenida 6 de Marzo figuró entre las zonas afectadas. En esa concurrida arteria, varios usuarios que esperaban transporte público debieron lidiar con el agua y el granizo, en tanto los motorizados transitaban con cautela. Según despachos televisivos, efectivos de la Guardia Municipal de Transporte continuaron con sus labores de control en el lugar a pesar del mal tiempo.
La acumulación de agua y hielo elevó el peligro de resbalones y entorpeció el flujo de motorizados. Por ello, se aconsejó a los choferes reducir la velocidad, guardar mayor distancia de frenado y eludir maniobras bruscas, particularmente donde la calzada quedó resbalosa.
El temporal llegó acompañado por un descenso térmico; durante la noche se registraron cerca de nueve grados centígrados, previéndose una mínima próxima a los dos grados. Esta baja en el termómetro motivó recomendaciones para que la ciudadanía tome recaudos al salir, en especial en horarios nocturnos y a primera hora del día.
La situación puso nuevamente de manifiesto la variabilidad del clima en la región altiplánica, donde fenómenos breves pueden alterar de forma inmediata las condiciones urbanas. Frente a la eventualidad de nuevas precipitaciones y frío, se sugirió vestir ropa abrigada, pisar con cautela en veredas húmedas o con hielo y manejar con estricta prudencia.


