La dirigencia de Unidad Nacional (UN) resolvió apartar de forma definitiva de sus filas al diputado Alejandro Reyes, luego de que circulara públicamente una grabación atribuida a un diálogo entre el legislador y el asesor argentino Fernando Cerimedo. La organización política cuestionó lo divulgado y solicitó la intervención de las instancias competentes.
La determinación partidaria fue confirmada por el secretario nacional de Organización de UN, Roberto Moscoso, quien explicó que la medida se tomó a raíz de la difusión del material, el cual generó cuestionamientos internos y desató controversia en el ámbito político.
De acuerdo con la cúpula de UN, el contenido de la grabación sería incompatible con los principios éticos y las normas de conducta institucional del partido, por lo que la separación de Reyes busca marcar una postura frente al caso.
El partido solicita que se investigue el contenido del audio
Junto con la confirmación de la expulsión, los voceros de la organización solicitaron que los órganos de justicia examinen el hecho para determinar si de la conversación difundida se desprenden responsabilidades legales.
Desde UN señalaron la necesidad de analizar el registro para precisar las circunstancias en las que se llevó a cabo el diálogo y verificar el alcance de los dichos adjudicados a los interlocutores. Por el momento, la información pública no expone el contenido completo del material ni da cuenta de una resolución judicial al respecto.
El caso repercutió además en el ámbito parlamentario. Según el reporte que dio a conocer el hecho, miembros de la bancada indicaron que impulsarían denuncias ante la Comisión de Ética de la Asamblea Legislativa Plurinacional para que la grabación sea evaluada en esa sede.
Dichas eventuales medidas correrían por cuerda separada a la decisión partidaria, pues la desvinculación es un asunto interno de Unidad Nacional, mientras que cualquier efecto en el Legislativo estará sujeto a los procedimientos de las instancias correspondientes.
Reyes no se pronunció formalmente, según el reporte
Hasta el momento de la publicación del reporte periodístico, el diputado Reyes no había emitido declaraciones formales respecto a su alejamiento de UN ni frente a las acciones anunciadas en su contra.
Ante la ausencia de una versión pública del parlamentario, queda pendiente conocer su postura sobre la grabación y sobre los argumentos presentados por la dirigencia para fundamentar la expulsión, además de requerirse el contexto total del diálogo para dimensionar las afirmaciones del audio.
El suceso reabre el debate sobre el impacto político de la difusión de audios privados que involucran a autoridades electas y actores ligados a campañas electorales.
Entre tanto, Unidad Nacional sostiene que lo escuchado vulnera sus principios y demanda esclarecer lo sucedido, a la par que las posibles responsabilidades legales o en el Parlamento deberán fijarse mediante los cauces oficiales correspondientes. (La Prensa)

