El expresidente Evo Morales sostuvo que no recurrirá a una defensa legal ante las investigaciones vinculadas con el operativo policial desarrollado en 2009 en Santa Cruz. Indicó que, si llega a ser encarcelado debido a las determinaciones que tomó en su gestión, asumirá dicha consecuencia al considerar que procedió para resguardar la unidad del territorio boliviano.
Morales manifestó no tener la intención de contratar profesionales del derecho para encarar las indagaciones reabiertas por el caso Hotel Las Américas, proceso que genera nuevas repercusiones tras la proposición acusatoria interpuesta contra él y el exvicepresidente Álvaro García Linera.
Durante una emisión el martes en Radio Kawsachun Coca, Morales respaldó lo actuado por su administración en el operativo de abril de 2009 y señaló estar dispuesto a asumir las consecuencias legales que pudieran suscitarse.
“Si Evo tiene que ir a la cárcel por defender la unidad del territorio nacional, excelente (…) No quiero defenderme, no quiero contratar ningún abogado”, aseveró el exjefe de Estado respecto a la posibilidad de un proceso por estos hechos.
La postura del exmandatario se dio luego de que la Fiscalía General del Estado empezara actuaciones investigativas contra Morales y García Linera a partir de la proposición acusatoria planteada por la alianza Libre. Dicha denuncia hace referencia a presuntas vulneraciones de derechos humanos durante la intervención en el Hotel Las Américas, en Santa Cruz.
La acción persigue que se evalúe un posible juicio de responsabilidades contra los dos exgobernantes. Entre los presuntos delitos apuntados en el documento se encuentran asesinato, vejaciones y torturas, además de privación de libertad.
Conforme a los datos conocidos, tras completar la revisión de los antecedentes, la Fiscalía General del Estado remitirá un informe a la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia. Esta etapa responde a la evaluación de la denuncia y no representa la existencia de un fallo condenatorio contra las exautoridades.
Antecedentes de los hechos de 2009
El caso tiene su origen en la incursión policial ejecutada el 16 de abril de 2009 en dicho recinto hotelero cruceño. Aquel operativo concluyó con la muerte de Eduardo Rózsa Flores, Michael Dwyer y Árpád Magyarosi, en tanto que Elöd Tóásó y Mario Tadic fueron detenidos.
Posteriormente, otros ciudadanos fueron sometidos a procesos y recluidos en el marco de las pesquisas. El hecho constituyó uno de los sucesos más controvertidos del periodo de Morales debido a los criterios encontrados sobre el fin del operativo y la tramitación judicial de los procesados.
En esa época, la versión oficial del Ejecutivo señaló que los integrantes fallecidos y capturados conformaban una presunta estructura separatista que buscaba desestabilizar la administración y fracturar el país, argumento con el que justificó la acción de las fuerzas de seguridad.
No obstante, las observaciones posteriores sobre la intervención y las presuntas transgresiones a los derechos humanos abrieron un debate continuo. La reciente proposición acusatoria pretende que estos extremos se revisen por los conductos judiciales correspondientes.
Situación actual del exmandatario
Morales reiteró que su decisión estuvo orientada a la preservación territorial de Bolivia. Pese a que su negativa a contratar abogados marca su posición pública ante las investigaciones, esto no define por sí solo el curso que tomará la causa en la justicia.
De acuerdo con los reportes difundidos, el exmandatario permanece en el trópico de Cochabamba desde noviembre de 2024, en un contexto marcado por un mandamiento de aprehensión vinculado a un proceso diferente por presunta trata, situación independiente de las indagaciones del caso Hotel Las Américas.
Por el momento, el Ministerio Público deberá continuar con la revisión de la proposición acusatoria para definir los pasos que correspondan según la normativa vigente, diferenciando las acusaciones expuestas de responsabilidades formalmente sentenciadas por la justicia. (Brújula Digital)

