El presidente Rodrigo Paz cuestionó públicamente al defensor del pueblo, Pedro Callisaya, y le pidió intervenir en resguardo de la ciudadanía frente a los anuncios de bloqueos y protestas. Los pronunciamientos ocurren de manera previa a las medidas de presión convocadas por el ala evista contra las políticas económicas gubernamentales, previstas a partir del martes 13 de octubre.
En una intervención efectuada en Santa Cruz, la autoridad recordó que Callisaya resultó designado en la anterior gestión y objetó su nivel de presencia en ese periodo. “Nunca lo vi hablar en el pasado, nunca. Ahora habla”, aseveró Paz respecto a las apariciones del titular de la Defensoría del Pueblo.
Aunque admitió que la entidad debe ejercer las atribuciones fijadas por la Constitución, el mandatario subrayó que su labor también tiene que dirigirse a garantizar los derechos de quienes pretenden llevar adelante sus labores cotidianas y económicas sin sufrir los perjuicios de las presiones sociales.
Paz enfatizó que las controversias políticas y sociales deben canalizarse por la vía de la concertación y el diálogo, descartando los enfrentamientos, agresiones o cortes de vías. Asimismo, manifestó su rechazo ante hechos que, según sus palabras, comprometen la calma ciudadana y pueden derivar en graves repercusiones.
El jefe de Estado diferenció la manifestación pacífica del cierre de caminos: “Si alguien quiere movilizarse tiene todo el derecho a la protesta, a levantar la voz, pero lo que no tiene es el derecho a bloquear, porque eso le hace daño a la gente”, remarcó.
Estas declaraciones se dan en medio del clima de tensión política derivado del anuncio de medidas de presión del ala evista del Movimiento al Socialismo (MAS), sector que se opone a las disposiciones económicas tomadas por el Ejecutivo.
Las movilizaciones del evismo elevan la tensión política
El bloque leal al expresidente Evo Morales anticipó el inicio de manifestaciones a partir de este martes 13 de octubre en rechazo al rumbo económico oficial. La convocatoria despierta inquietud ante el riesgo de que los cortes afecten el tránsito vehicular, el abastecimiento de productos y la rutina de los habitantes.
Ante dicho panorama, Paz reiteró que los reclamos se deben plantear por medio del diálogo institucional y no con medidas lesivas para terceros. El mandatario también observó los discursos de confrontación y alertó sobre la posibilidad de que las protestas deriven en violencia.
Desde la administración gubernamental se sostiene que toda manifestación debe encuadrarse en la legalidad sin lesionar a los no participantes. No obstante, el desenvolvimiento de las convocatorias marcará el verdadero impacto de las medidas previstas.
Paz exige una actuación activa de la Defensoría
El mandatario demandó de forma directa a Pedro Callisaya que asuma un rol activo ante eventuales agresiones y cortes de rutas, insistiendo en que la institución debe velar por la población que requiere continuar sus actividades laborales con normalidad.
El cuestionamiento sobre la designación del defensor en la gestión previa formó parte de las observaciones presidenciales, poniendo en tela de juicio la labor pública del organismo en aquel entonces.
La Defensoría del Pueblo tiene el mandato de velar por la vigencia y promoción de los derechos humanos, lo que involucra el seguimiento a eventuales vulneraciones sin importar el sector movilizado.
El cruce marca un nuevo episodio de tensión institucional entre el Órgano Ejecutivo y el ente defensorial, mientras el país permanece a la expectativa del inicio de las protestas y de los operativos para resguardar la libre transitabilidad. (Erbol)

