El Órgano Ejecutivo y cinco federaciones de productores de leche determinaron conformar una mesa técnica con el objetivo de evaluar los convenios comerciales vigentes, solucionar las demoras en los pagos y proyectar optimizaciones en las plantas industriales de San Andrés, Ivirgarzama, Challapata y Achacachi.
Las autoridades nacionales y los delegados de los lecheros abrieron esta etapa de trabajo conjunto para encarar las dificultades que perjudican la regularidad de las operaciones industriales y buscar alternativas para la sostenibilidad económica de los centros de procesamiento.
Las determinaciones surgieron en una reunión encabezada por el viceministro de Políticas de Industrialización Sostenible y Artesanía, Gustavo Jáuregui Gonzáles, y la gerente general de la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA), Mónica Roca, en representación estatal, junto a dirigentes del sector. El diálogo se llevó a cabo por encargo del ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Oscar Mario Justiniano.
Durante la sesión se recopilaron las principales demandas de los lecheros para estructurar un temario orientado a ajustar el nexo comercial con las factorías. Los ejes prioritarios contemplan la revisión de acuerdos comerciales, la actualización en los precios de la leche y la regularización en los pagos adeudados por la provisión de materia prima.
Los productores también manifestaron problemas asociados al estado del equipamiento, las limitaciones de maquinaria y las trabas en la distribución de los productos derivados, aspectos que, junto con el incremento de los costos operativos, complican el sostenimiento del suministro continuo hacia las industrias.
Cuatro plantas concentran parte de las preocupaciones
En la mesa de diálogo, los representantes de las organizaciones expusieron la urgencia de resolver los problemas de funcionamiento en las factorías de San Andrés, Ivirgarzama, Challapata y Achacachi.
Entre los requerimientos presentados figuran asegurar la provisión oportuna de insumos, mejorar la logística de acopio y recepción del líquido crudo, y perfeccionar los canales de venta de los derivados lácteos. Con esto se busca focalizar las contingencias de cada recinto y plantear soluciones operativas.
El replanteamiento de los convenios contractuales será clave en los próximos encuentros, dado que dichos documentos norman las condiciones de entrega del producto. Mientras los productores piden reflejar los costos reales de elaboración y traslado, las administraciones requieren condiciones para mantener las operaciones e indicadores financieros estables.
EBA elaborará un cronograma de trabajo
En el marco de los primeros compromisos, la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) tiene la tarea de remitir un cronograma que ordene el tratamiento de los futuros convenios en cada planta industrial.
EBA manifestó apertura para coordinar las pautas comerciales y la planificación de labores con el fin de otorgar certidumbre al rubro proveedor. Por su parte, Jáuregui remarcó que las tareas conjuntas permitirán estructurar salidas adaptadas a la realidad de cada región, con foco en la eficiencia productiva, el equilibrio económico y los canales comerciales.
Pese al trazado de esta hoja de ruta, los resultados definitivos de la mesa técnica continúan pendientes. El reporte oficial no consignó fijaciones de nuevos precios para el litro de leche ni plazos determinados para la cancelación de los pagos demorados o la ejecución de mejoras técnicas.
Alianzas para fortalecer la industria nacional
El Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua resaltó asimismo el impulso al esquema de Alianzas Público-Privadas-Comunitario Productivas, formulado para coordinar los recursos estatales con el capital privado y el trabajo directo de los sectores de base.
Dicho enfoque pretende apuntalar las empresas públicas del rubro y maximizar el uso de las instalaciones industriales disponibles mediante la integración de la cadena productiva.
El desenvolvimiento de los compromisos y la aplicación práctica de los consensos marcarán si las resoluciones logran cubrir los pedidos de las cinco federaciones lecheras y consolidar la operatividad de los complejos industriales. (ABi)

