La hoja de ruta convenida entre el Gobierno boliviano y el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta la supresión total de la subvención a los combustibles a comienzos de 2027, en el marco de un proceso progresivo que ya arrancó con el cese del beneficio para el diésel.
El reporte emitido por la entidad multilateral puntualiza que esta reforma estructural irá acompañada de medidas de asistencia social para mitigar el efecto del ajuste en los hogares de menores recursos y grupos vulnerables.
Dicho compromiso se inscribe en el programa económico que garantizó un crédito de $us 1.900 millones para el país durante un lapso de tres años, contemplando el alineamiento paulatino de las tarifas internas con las cotizaciones del mercado internacional.
El retiro del subsidio comenzó con el diésel
La primera fase de este ajuste se implementó el 19 de septiembre, fecha en la que las autoridades retiraron la subvención al diésel, fijando un valor de Bs 17,95 por litro. Este esquema abandonó la tarifa plenamente fija para incorporar variaciones ligadas a los precios internacionales del crudo.
En contraste, la gasolina continúa bajo un sistema de costo regulado. El acuerdo con el FMI precisa que dicha condición se mantendrá por el periodo determinado por el Ejecutivo, tras el cual se procederá a nivelar los precios internos con los del exterior.
El documento oficial recuerda además que durante 2026 rigió un congelamiento tarifario para los carburantes, adoptado para atenuar las secuelas económicas de los bloqueos de caminos que se extendieron a lo largo de 53 días.
Meta de subsidio cero
Conforme a las previsiones del organismo internacional, la carga fiscal derivada de este subsidio registrará una baja sustancial. El FMI calcula que el costo pasará de representar cerca del 6,2% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 —medido al tipo de cambio paralelo— a un estimado de 2,9% en 2026, hasta descender a cero a principios de 2027.
Esta trayectoria implicará que el Estado boliviano deje de absorber la diferencia económica y las tarifas reflejen la dinámica del mercado externo.
El calendario para la gasolina y el GLP
Para la gasolina, el convenio estipula que una vez concluido el tiempo de congelamiento se aplicará la equiparación con las referencias del exterior.
Por su parte, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) conserva un tratamiento aparte: su costo permanece fijado en Bs 22,50 por garrafa, respaldado por una disposición que asegura dicho importe hasta el 31 de diciembre de 2026. Así, el cronograma contempla plazos diferenciados según el combustible.
Compensación para sectores vulnerables
A fin de contener el impacto en los sectores de menores ingresos, las autoridades bolivianas asumieron el compromiso de salvaguardar a estas poblaciones fijando un piso mínimo de gasto social en el marco del programa.
En la etapa previa de reducción del subsidio se aplicó el esquema de apoyo denominado PEPE, y para esta nueva fase se prevé continuar con mecanismos compensatorios focalizados en los grupos que puedan resultar más perjudicados por las modificaciones de precios.
Transición gradual
La finalidad del programa es que a inicios de 2027 los precios de venta al consumidor final concuerden con los parámetros globales y el erario nacional no cargue con este costo fiscal.
Finalmente, el informe del FMI aclara que ciertos datos sobre compromisos económicos pueden ser omitidos o mantenerse bajo reserva temporal según los protocolos de transparencia del organismo, principalmente para prevenir distorsiones en el mercado. (Visión 360)

