Presentado por Kev Lehmann, el tercer episodio del videocast visita Stage Dance Academy y aborda la relación entre la danza urbana, el performance y la expresividad latinoamericana.
La Paz, octubre de 2026. Samsung lanzó la tercera entrega de K-Connection, propuesta audiovisual itinerante que profundiza en los vínculos entre las manifestaciones culturales de Corea del Sur y Latinoamérica. Esta edición, filmada en Bogotá, Colombia, utiliza el baile como hilo conductor para visibilizar cómo se asimila y transforma la K-Culture en dicho territorio, integrando además intercambios sobre gastronomía, idioma y música.
- Tercer capítulo: https://www.youtube.com/watch?v=b3E59vrc2Fc

El programa es conducido por el creador de contenido chileno Kev Lehmann y suma los aportes de Natalia Hincapié (@obsesionletrada), escritora y divulgadora sobre literatura, series y música coreana, junto a Coco (@latinlee5), DJ, creador digital y docente del idioma coreano. Ambos narran sus vivencias vinculadas al país asiático y el modo en que tales influencias operan en la cotidianidad colombiana.
Cada entrega de K-Connection toma como base una locución o término en coreano para revisar sus nuevos significados en la región. En Brasil se abordó el paralelismo entre las telenovelas y los K-dramas; en Chile se puso el foco en la rutina de la K-beauty y el autocuidado. En el caso colombiano, el K-Dance sirve como vía para retratar el acercamiento de los seguidores a este universo y el surgimiento de renovadas formas de expresión.

Para ahondar en esta disciplina, Lehmann acudió a Stage Dance Academy, centro bogotano centrado en K-Dance y danzas urbanas impulsado por practicantes de K-pop con 15 años de trayectoria en el rubro. Durante el recorrido, dialogó con Estefanía Álvarez, cofundadora y directora del espacio, respecto a la evolución de estos bailes y su interacción con las dinámicas locales.
Álvarez detalló las particularidades técnicas del K-pop y la exigencia de entrenarse en múltiples disciplinas para concretar los montajes: “En el K-pop trabajamos con diferentes estilos de danza urbana, y los alumnos comienzan a formarse en estas modalidades para desarrollar la corporalidad que facilita bailar K-pop. También es necesario estudiar elementos como el performance y el lip sync”, explica Álvarez.

La directora remarcó además la incidencia de la práctica dancística en aspectos formativos personales como la autoconfianza, las relaciones interpersonales y el sentido de responsabilidad.
Asimismo, en el diálogo se analizó la incorporación de rasgos expresivos colombianos en las rutinas de K-pop, las cuales suman cruces con sonidos afro y latinos, permitiendo a los intérpretes imprimir su sello propio. Al término del encuentro, Lehmann se integró a una sesión práctica junto al elenco de la academia.
El contenido se complementó mediante un segmento culinario entre platos de Colombia y Corea, reflexiones idiomáticas y culturales, así como demostraciones con herramientas del entorno tecnológico de Samsung en las instalaciones de SmartThings House Bogotá.

La serie K-Connection abarca cinco países de la región: además de Colombia, incluye visitas a Brasil, Chile, México y Guatemala para abordar la corriente Hallyu desde distintas perspectivas socioculturales.

